miércoles 9 de septiembre de 2009

Recomendaciones para el Manejo de la Leche Materna en Centros de Cuidado Diurno

Hemos recibido numerosos comentarios y quejas de las madres lactantes sobre cómo se maneja la leche materna en los centros de cuidado de sus bebés. Muchas veces solicitan nuestra ayuda pensando que su producción de leche no es suficiente ya que no pueden extraerse la cantidad que su bebé se toma en el cuido. La realidad es que en muchas ocasiones lo que sucede es que le dan demasiada leche a los bebés en los centros de cuidado pensando equivocadamente que el bebé lactado cada vez que llora es que tiene hambre.

Los bebes lactados frecuentemente toman menos cantidad de leche materna de un biberón que los bebés alimentados con leche artificial. De hecho, como los bebés lactados se cargan más y no se dejan llorar, muchas personas que los cuidan piensan que cada vez que lloran lo hacen porque tienen hambre. Es necesario explicarle a la persona que cuida al bebé que no es necesario darle leche cada vez que llore ya que muchas veces lo que quiere es que lo carguen un rato. Si la persona que cuida al bebé no hace esto, podría acabar el banco de leche y se le haría muy difícil a su mamá suplir las necesidades de leche del bebé con la que se saca en el trabajo.
Los cuidadores deben educarse sobre estos asuntos así como el manejo de la leche materna en el centro de cuidado. Es por esta razón que escribimos unas guías que podrán ser útiles para el personal de los centros de cuidado de infantes y niños/as, así como también para las madres y los padres. Estas guías se pueden acceder a través de:
http://www.draparrilla.com/pdf/Recomendaciones%20de%20Manejo%20de%20la%20Leche%20Materna%20en%20Centros%20de%20Cuidado%20Diurno.pdf

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

sábado 18 de julio de 2009

Guías para las Mujeres lactantes sobre la Influenza AH1N1

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Atlanta, EEUU, emitieron unas guías para el manejo clínico de las mujeres lactantes que padezcan la influenza AH1N1, conocida como la influenza porcina. Señalan que las mujeres que no están infectadas con influenza deben iniciar la lactancia inmediatamente después del parto, además de ofrecerles el pecho a sus bebés frecuentemente. Esto es así porque los(las) infantes que no están lactando están más vulnerables a infecciones respiratorias y a hospitalizaciones secundarias a estas infecciones. Se debe eliminar toda suplementación con fórmula innecesaria de tal manera que el(la) infante reciba la mayoría posible de anticuerpos a través de la leche de su madre.

Si las mujeres están infectadas con el virus AH1N1 y están lactando, pueden continuar haciéndolo y recibir antivirales. La profilaxis y el tratamiento no están contraindicados. Cuando una madre desarrolla los síntomas de la influenza ya su infante ha estado expuesto a la enfermedad y a través de la leche la madre le está pasando anticuerpos y otros factores inmunológicos que pueden proteger al(a la) bebé de enfermedades. Sin embargo, se recomienda que aquellas madres que estén enfermas con la influenza AH1N1 tomen los pasos necesarios para reducir el riesgo de contagio a sus infantes, tales como lavado frecuente de manos y la posibilidad de usar una mascarilla.

Si la madre está muy enferma y el amamantamiento al pecho no es seguro, se debe alentar y ayudar a la madre para que se extraiga la leche y ésta se ofrezca al (a la) infante. Se desconocen los riesgos de transmisión de la influenza AH1N1 a través de la leche materna; sin embargo, los riesgos de viremia durante la infección de influenza de temporada son bajos.

Por otro lado, si el (la) infante está enfermo(a) es cuando más necesita la leche de su madre. Si éste(a) no puede pegarse al pecho debido a que está muy débil o enfermo(a) debe alimentarse con la leche materna extraída, preferiblemente con un vasito, cuchara o gotero, evitando así el uso del biberón. Si se le ofrece al (a la) infante otra leche humana que no sea la de su madre ésta debe provenir de un banco de leche certificado por la “Human Milk Banking Association of North America” (HMBANA. www.hmbana.com).

Se pueden tomar algunas medidas sencillas para disminuir el riesgo de contagio y mantenerse saludables. Estas son:
 Mantener a los/las bebés y a sus mamás madres tan juntos como sea posible, procurar el contacto piel a piel de manera precoz y frecuente entre las madres y sus recién nacidos(as).
 Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo cuando se tosa o se sople la nariz.
 Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca ya que el virus se transmite de esta manera.
 Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o soplarse la nariz. Los limpiadores de manos que están hechos con alcohol también son efectivos.
 Limitar el compartir los juguetes y otros artículos que hayan estado en la boca de los(las) bebés. Se debe lavar bien con agua y jabón cualquier artículo que haya estado en la boca de los(las) bebés.
 Los(as) niños(as) y las personas adultas no deben introducirse en su boca ningún alimento o instrumento antes de dárselos al bebé.

Exhortamos a todos los proveedores de servicios de salud y a las familias a promover, proteger y apoyar la lactancia materna durante éste y otros momentos de emergencia. En estos momentos las madres lo que necesitan es el apoyo de toda la población y que se le ofrezca información sencilla, verdadera, precisa y basada en evidencia científica. Esto se puede hacer sin alarmarlas y apoyándolas para que continúen proporcionando a sus hijos e hijas la mejor protección: la leche materna.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
Pregnant Women and Novel Influenza A (H1N1) Virus: Considerations for Clinicians http://www.cdc.gov/h1n1flu/clinician_pregnant.htm
Comunicado sobre la Influenza Norteamericana H1N1 de la Comisión Nacional de Lactancia Materna de Costa Rica. Ministerio de Salud. mayo, 2009.
Lactancia Materna Respuesta Vital em Emergencias ¿Estamos prparados? Fólder de acción. WABA. 2009. http://worldbreastfeedingweek.org/images/spanish_2009actionfolder.pdf

lunes 13 de abril de 2009

¿Por qué un mes para concienciar sobre las cesáreas innecesarias?

Durante todo el mes de abril celebramos el mes de la concienciación de la cesárea. La creciente epidemia mundial de cesáreas hace necesario que creemos conciencia sobre el problema y los riesgos para la salud de las madres, los niños y las niñas. En nuestro país tenemos la indecorosa distinción de tener la tasa de cesáreas más alta del mundo, con un 49.2% para el año 2007. Existe la creencia popular de que una cesárea es tan segura como un parto vaginal. La realidad es otra, ya que la cesárea presenta riesgos tanto para la madre como para el/la bebé. Entre los riesgos para la madre se encuentran: 5 a 7 veces más riesgo de muerte; daño a la vejiga, útero y vasos sanguíneos (2%), dos veces mayor riesgo de hospitalización, dolor, sangrado, coágulos a las extremidades inferiores, embolia pulmonar, emociones negativas, baja estima, sensación de fracaso y pérdida de control, entre otros.

La cesárea también representa un riesgo para el/la bebé. Los/as bebés que nacen por cesárea tienen mayor riesgo de problemas respiratorios y cardiacos, 5 veces mayor probabilidad de requerir asistencia para respirar y de tener que ser admitido a una Unidad de Intensivo Neonatal por problemas respiratorios. Se han descrito en la literatura unos riesgos mayores de prematurez y bajo peso al nacer secundario a cesáreas programadas cuando la fecha estimada del parto es incorrecta, lo que provoca que los/as infantes nazcan antes de tiempo.

Varios autores y trabajos científicos han presentado evidencia contundente sobre el impacto negativo que tiene la cesárea en la tasas de inicio de la lactancia. En Puerto Rico se ha encontrado que las mujeres que sufren una cesárea tienen 36% menos probabilidad de amamantar a su bebé que las que tienen un parto vaginal. La separación física, el dolor, el uso de narcóticos y la pobre asistencia del personal del hospital son algunas de las razones para que a las madres con cesárea se les dificulte el inicio de la lactancia.

Las cesáreas, cuando son necesarias, en el 10-15% de los casos, salvan vidas. Sin embargo, en nuestro país más de dos de cada tres de las cesáreas que se realizan son innecesarias. Las razones son múltiples y deben ser tema de otra discusión. Debemos señalar, no obstante, que no se le debe echar la culpa irresponsablemente a las mujeres, alegando que éstas la piden. La evidencia científica apunta a todo lo contrario, menos del 1% de las madres piden una cesárea.

Las cesáreas innecesarias no son un chiste, son algo muy grave, un verdadero problema de salud pública que debemos enfrentar y comenzar a resolver inmediatamente. Todos tenemos responsabilidad en el asunto desde los médicos, los hospitales, el Colegio de Médicos, el Departamento de Salud, la legislatura del país, las organizaciones comunitarias, los grupos feministas, las madres y los padres. El parto es un asunto feminista, de salud pública, ético, socioeconómico y de derechos civiles. Nos compete a todos y a todas.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 Childbirth Connection. What Every Pregnant Woman Needs to Know About Cesarean Section, 2nd revised edition. New York: Childbirth Connection, December 2006.
 Declercq ER, Sakala C, Corry MP, Applebaum S. Listening to Mothers II: Report of the Second National U.S. Survey of Women’s Childbearing Experiences. New York: Childbirth Connection, October 2006.
 Departamento de Salud. Secretaría Auxiliar para la Prevención y Control de Enfermedades. División de Madres, Niños y Adolescentes. Elección del parto por cesárea: Experiencias y actitudes de la mujer en la toma de decisión y la práctica del médico. Julio, 2005.
 Hamilton BE, Martin JA, Ventura SJ. Births: Preliminary data for 2007. National vital statistics reports, Web release; vol 57 no 12. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics. Released March 18, 2009.
 Parrilla Rodríguez AM, Gorrín Peralta JJ, Dávila Torres RR. Conocimiento, las actitudes y las experiencias del embarazo y el parto en un grupo de madres puertorriqueñas con parto por cesárea. Revista Puertorriqueña de Salud Pública y Medicina 2008; 10: 16-24.
 Pérez-Ríos N, Ramos-Valencia G, Ortiz AP. Cesarean delivery as a barrier for breastfeeding initiation: the Puerto Rican experience. J Hum Lact. 2008 Aug;24:293-302.
 The Risks of Cesarean Delivery to Mother and Baby. Coalition for Improving Maternity Services. http://www.doula4u.com/downloads/CIMS%20Cesarean%20Birth%20Fact%20Sheet.pdf

jueves 26 de febrero de 2009

Gracias pero NO GRACIAS….

Recientemente me enviaron un mensaje para que leyera un artículo sobre lactancia en un periódico del país titulado “Lactancia materna, lo mejor para el bebé”. Cuando acabé de leer el artículo comencé a reírme sin parar. Les juro que nunca había leído tantos disparates juntos en tan poco espacio. Amerita una aclaración punto por punto:

“Ningún compuesto láctico puede compararse con el valor nutritivo, virtudes y beneficios para el niño como la leche de su propia madre, siempre y cuando esta no padezca alguna dolencia o incompatibilidad.” La gran mayoría de las madres pueden lograr una lactancia exitosa aunque utilicen medicamentos, estén atravesando por infecciones virales o bacterianas o tengan alguna enfermedad crónica.

“La higiene de los pezones y una dieta adecuada son cuidados básicos que debe tener la madre lactante.” Los pezones no requieren de una higiene adecuada más allá del baño diario, y la dieta no afecta la producción de la leche a menos que sean dietas muy restrictivas en calorías, menos de 800 a 500 Kcal por día.

“La frecuencia de dar el pecho al niño dependerá de lo prescrito por el ginecólogo y las necesidades del bebé, que son variables en cada caso concreto.” La frecuencia de amamantamiento si está determinada por las necesidades del bebé, pero el ginecólogo no tiene NADA que ver con esta.

“Es conveniente iniciar la lactancia natural con un intervalo de media hora a dos horas, en las primeras seis semanas posteriores al parto. Lo habitual suelen ser diez o quince minutos por cada seno.” Los intervalos de la alimentación al pecho los primeras semanas son de cada hora y media a tres horas. Luego de las primeras semanas la bebé irá estableciendo su patrón solita. La duración de la tetada debe ser de por lo menos quince a veinte minutos en el primer pecho para que así tome parte de la leche rica en grasa que le permitirá aumentar bien de peso y saciar su hambre. Si la bebé quiere el otro pecho puede continuar amamantando hasta que lo suelte, de lo contrario puede pegarse a un solo pecho por tetada.

“La higiene de los pezones es básica para un buen suministro. Han de esterilizarse con agua hervida antes y después del alimento.” ¡Esto sí que es nuevo en la fisiología de la lactancia! ¿Qué tienen que ver las chinas con las botellas? La higiene no tiene NADA que ver con la producción de leche. La fisiología de la producción de leche está basada en un control de oferta y demanda y en un control hormonal o endocrino. Esterilizar algo es destruir los gérmenes patógenos. Esto es completamente innecesario y prácticamente imposible en el caso del pecho materno. Los tubérculos de Montgomery en el área de la areola son unas glándulas que secretan una sustancia que mantiene el pecho limpio y evita la resequedad. El agua hervida NO ESTERILIZA los pezones. No se deben usar químicos tóxicos en el pecho para esterilizarlo ya que pueden afectar al bebé.

“A veces, la profusión de leche materna aumenta mucho, lo que aconseja un vendaje oclusivo o cierto tratamiento específico sobre la zona.” Cuando la producción de leche es mucha y causa plétora o hinchazón de los pechos NUNCA se recomienda los vendajes oclusivos ya que estos pueden causar ductos tapados y mastitis.

“En algunas ocasiones se produce un goteo espontáneo del pezón minutos antes de amamantar al niño. Es un acto reflejo que suele presentar al principio de las tomas, o en el seno contrario al que en ese momento se está utilizando. No reviste importancia y desparece con la relajación de la madre, buen descanso, ingesta de muchos líquidos, ambiente tranquilo y ausencia de estrés.” Este gotereo espontaneo es normal, es el reflejo de bajada causado por la hormona oxitocina. Quiere decir que está ocurriendo un estímulo correcto en el pecho para que salga la leche. Este reflejo puede ocurrir varias veces en una misma tetada. Esto no desaparece con relajación, muchos líquidos, descanso o ambiente libre de estrés. Al contrario, estas cosas, menos lo de los líquidos, pueden ayudar a un buen reflejo de bajada el cual es muy necesario para mantener una buena producción de leche.

“La dieta es también importante. Mientras se es madre lactante no son recomendables alimentos como las coles, la sal, ahumados, demasiados condimentos y exceso de café, tabaco o alcohol.” La leche materna será buena no importa lo que la madre coma. Las madres lactantes por lo general no deben eliminar NADA de su dieta. Señalar que la madre debe eliminar algunos alimentos es ridículo e irresponsable ya que convierte el amamantamiento en un sacrificio.

“Es necesario beber mucho líquido, sobre todo agua, jugos de fruta e infusiones.” Esto es un mito bien viejo. La madre debe tomar líquidos para saciar su sed, como lo debe hacer cualquier persona esté o no lactando. La cantidad de líquido que cada persona necesita varía según su peso. No es necesario tomar mucho líquido, sólo el necesario.

“Esta lactancia natural es económica, segura y suele durar normalmente hasta las ocho primeras semanas. Después, el especialista decidirá la nutrición correcta, en función de las características y desarrollo de la criatura” Las recomendaciones de las autoridades de salud son a los efectos de que los infantes se lacten exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses de edad; a partir de aquí se deben introducir los alimentos sólidos adecuados y continuar la lactancia por lo menos hasta los dos años y de ahí hasta que sea mutuamente deseable. Afirmar que la lactancia debe durar normalmente hasta las 8 semanas es IRRESPONSABLE y contrario a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la Academia de Medicina de la Lactancia Materna y la Academia Americana de Pediatría.

Cuando acabamos de analizar este artículo solo nos quedamos con dos o tres oraciones ciertas y todo lo demás plagado de errores y horrores. Si el propósito de este artículo era promocionar la lactancia creo que lo que logrará es que las madres digan, como una madre en una lista de discusión cibernética a la que pertenezco, ¡Gracias pero NO GRACIAS mejor no lacto! A lo que yo añado que si van a promocionar la lactancia de esa manera Gracias pero NO GRACIAS mejor no promocionen NADA.


Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2005). Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics, 115, 496-506.
 Departamento de Salud de Puerto Rico - Secretaría Auxiliar para la Medicina Preventiva y Salud Familiar (1995). Política Pública para la Promoción de la Lactancia Materna en Puerto Rico. San Juan, PR: Author.
 Pilar Ferrer Lactancia materna, lo mejor para el bebé. Especial para ESCENARIO. El Vocero. 23 de febrero de 2009. http://98.129.148.1/noticia-14795-lactancia_materna_lo_mejor_para_el_beb.html
 Parrilla Rodríguez, A.M. (2007). Guía práctica para una lactancia exitosa. (2nd Ed). San Juan: Editorial Koiné.
 Evans A. The Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM Clinical Protocol #2 (2007 Revision): Guidelines for Hospital Discharge of the Breastfeeding Term Newborn and Mother: “The Going Home Protocol”. Breastfeed Med 2007;2:158-65.
 The Academy of Breastfeeding Medicine Board of Directors. Position on Breastfeeding. Breastfeed Med. 2008. 3(4):267-269.

viernes 2 de enero de 2009

¿Debemos Tener un Banco de Leche en Puerto Rico?

Durante la primera mitad del siglo 20 un número de cambios culturales resultó en el reemplazo de la leche humana por la leche artificial como la norma cultural de alimentar a los infantes. Algunos de estos cambios culturales incluyen la medicalización del parto, que cambió los roles de los médicos y las mujeres, y la creciente influencia de la ciencia y el mercadeo indiscriminado de las compañías. En la década del 1950 la mayoría de los hospitales y profesionales de la salud en el mundo desarrollado promovían la alimentación artificial como la alternativa ideal para alimentar a los infantes.

El mercadeo de estos productos, que comenzó en las postrimerías del siglo XIX, ha continuado hasta el presente, con un mensaje consistente endosado por los médicos, de que estos son desarrollados científicamente y que son una buena nutrición para el infante. Ésta ha sido la campaña más exitosa que se haya llevado a cabo, resultando en una completa aceptación cultural y la percepción en el público general y muchos profesionales de la salud, de que la leche artificial es un producto seguro y de óptima calidad, o hasta mejor que la leche humana.

En el último siglo muchos sectores han estado promoviendo el amamantamiento y el uso de la leche humana. Desde el comienzo del siglo pasado creció el uso de bancos de leche aumentando el uso de leche donada para infantes enfermos y prematuros. Sólo la madre natural del infante hospitalizado debe proveer la leche para éste, a menos que se use leche humana donada que ha sido pasteurizada. No se debe usar leche humana donada sin pasteurizar debido al riesgo de posible transmisión viral (CMV, VIH, Hep. B). Es por esta razón que se crean los bancos de leche donada.

Un banco de leche humana donada es un servicio establecido con el propósito de recolectar, hacer cernimiento, procesar, almacenar y distribuir leche humana donada para llenar las necesidades específicas de los individuos para quienes los médicos recetan leche humana. Los bancos de leche tiene un manual de procedimiento que determina el equipo para congelar o congeladores, el equipo para procesar (descongelar, mezclar, calentar o pasteurizar, enfriar y almacenar, y hacer pruebas bacteriológicas) y la selección, educación y evaluación del donante. Al donante hay que hacerle pruebas serológicas para determinar que está libre de enfermedades infecciosas. Las madres donantes deben ser mujeres que estén lactando y tengan un exceso de leche. Éstas deben estar en buen estado general de salud, dispuestas a llevar a cabo una prueba de sangre (la cual el banco paga), no deben estar usando regularmente medicamentos o suplementos de hierbas (excepto las pastillas que no contienen estrógeno o la inyección de Depoprovera, suplementos para el tiroides, insulina, vitaminas prenatales y algunas otras excepciones) y dispuestas a donar por lo menos 100 onzas de leche.

En el 1985, se estableció la Asociación de Bancos de Leche Humana de Norte América (HMBANA, por sus siglas en inglés). Una de sus metas era establecer los estándares para todos los bancos de leche en Norte América. Debido a la epidemia de SIDA que comenzó en los años 1980s creció la preocupación de la contaminación de la leche con el VIH, y muchos bancos cerraron debido a lo complejo y costoso del cernimiento de los donantes y la leche como parte del procedimiento para procesarla. Los bancos de leche se redujeron a alrededor de 8 ó 9 para los años de la década de 1980. En EEUU solamente existen en este momento 10 bancos de leche humana.

La Red Latinoamericana de Bancos de Leche Humana que se creó en el 2005 está compuesta de más de 11 países latinoamericanos. Brasil es el país en el mundo con más bancos de leche donada y tiene una gran experiencia en el manejo y recolección de la leche. La Red Brasileña de Bancos de Leche es la mayor y más compleja del mundo, compuesta por 254 unidades, con 194 puestos de recolección. En 2008, los Bancos de Leche Humana en Brasil recolectaron 118 mil litros de leche humana, donados por 90,937 mujeres. La leche recolectada fue distribuida a 127,917 bebés. Esta leche es libre de costos para quienes la reciben.

Los bancos de leche humana en Brasil operan con tecnologías alternativas que permiten combinar bajo costo operacional con rigor técnico capaz de asegurar calidad a la leche humana recolectada y distribuida. En una acción única en el mundo, el cuerpo de bomberos del Brasil se ha unido en una campaña nacional y sirve para transportar la leche de las donantes a los bancos de leche.

El procesamiento de la leche donada incluye: lavado de las manos (“escrobeo” en buen español), el servido (pouring), el mezclado (mixing), la pasteurización y la distribución de la leche. En los bancos de leche en EEUU existe un costo que cubre los gastos de la recolección, pasteurización y el envío de la leche. Los costos se encuentran en $3.00/oz. con franqueo incluido y $2.75 sin franqueo. En la mayoría de los países del mundo, por otro lado, la leche de banco es gratuita.

Entre las razones frecuentes para recetar leche donada se encuentran: prematuros, fallo en el crecimiento, malabsorción, fallo renal, intolerancia a fórmulas, deficiencias inmunológicas, anomalías congénitas, y nutrición pre-operatoria. También se recomienda para: baja producción de leche, adopción, enfermedad de la madre que requiera cesación temporal del amamantamiento, riesgo a la salud del infante de parte de la leche de la madre biológica y muerte materna.

LOS BANCOS DE LECHE TIENEN UNA GRAN UTILIDAD Y SON NECESARIOS EN SITUACIONES ESPECÍFICAS, PERO NO DEBEN SER CREADOS PARA SUSTITUIR LAS DEFICIENCIAS DE UN SISTEMA QUE NO PROVEE APOYO, PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LA LACTANCIA MATERNA. No tienen sentido por lo costoso que resultaría. Aún peor, justificar la creación de bancos de leche para pasteurizar la leche de madres saludables que tienen niños en la Unidad de Cuido Intensivo Neonatal (NICU), como han planteado algunas personas en nuestro país, es innecesario y no está sustentado por la evidencia científica ni por los estándares de los bancos de leche alrededor del mundo.

En nuestro país debemos trabajar primero con el adiestramiento a los profesionales de la salud y convertir a nuestros hospitales en Amigos del Niño. En Puerto Rico no hay un solo hospital Amigo del Niño y los que tienen un Certificado de Intención en convertirse están todavía muy lejos de lograrlo. Debemos trabajar en desarrollar políticas públicas y hospitalarias que protejan la lactancia y humanicen el parto, para lograr aumentar nuestras tasas de inicio y duración de la lactancia, las cuales, desgraciadamente, son muy bajas, De esta manera ofrecemos apoyo a nuestras madres para que ellas mismas puedan proveer la leche que sus bebés necesitan. Cuando hayamos trabajado para lograr aumentar la lactancia en nuestro país entonces tendremos suficientes madres que puedan donar leche para aquellos bebés que realmente lo ameriten y podremos unirnos a los países de América Latina y del mundo que ya cuentan con bancos de leche humana.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2005). Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics, 115, 496-506.
 Arnold, L.D.W. (2002). The Cost-effectiveness of Using Banked Donor Milk in the Neonatal Intensive Care Unit: Prevention of Necrotizing Enterocolitis. Journal of Human Lactation, 18, 172-177.
 HMBANA (2005). Guidelines for the establishment and operation of a human milk bank. Raleigh, North Carolina: Human Milk Bank Association of North America.
 HMBANA. Human Milk Banking Association of North America. http://www.hmbana.com Retrieved 1/1/2009.
 Rede Brasileira de Banco de Leche Humana.
http://www.fiocruz.br/redeblh/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?tpl=home&UserActiveTemplate=redeblh_espanhol . Retrieved 1/2/2009.

lunes 29 de diciembre de 2008

Facebook y su concepto de obscenidad…

Hace más de un año que la red social cibernética Facebook decidió eliminar de sus páginas toda foto de una madre lactando en la que se vean expuestos sus pechos. La red tiene una política prohibiendo las fotos de desnudos para evitar la promoción de la pornografía por personas poco escrupulosas. Creemos que esta es una buena política pero, definitivamente, no debe incluir a una mujer dando el pecho a su bebé.

Clasificar a una madre dando el pecho como algo obsceno o pornográfico es producto de la aberración de sexualizar los pechos. En muchos de los países occidentales industrializados el contexto cultural del amamantamiento toma forma de cuatro presunciones fundamentalmente falsas: (1) el propósito primario de los pechos de la mujer es para el sexo, no para alimentar a los hijos; (2) el pecho sirve sólo una función nutricional; (3) los pechos deben limitarse a los infantes bien pequeños; y (4) el amamantamiento, como el sexo, es apropiado sólo cuando se hace en privado.

En nuestra cultura mucha gente, incluyendo mujeres, definen los pechos de la mujer primariamente, como objetos sexuales y como un foco de erotismo. Esto se refleja en muchas áreas de la cultura: en las circunstancias “normales en las que el pecho puede ser expuesto” el fenómeno de la cirugía cosmética de la mama, en la asociación de los pechos para placer sexual, y en las reacciones de la gente cuando ve mujeres usando sus pechos para alimentar a sus crías. Existen circunstancias normales en las que los pechos pueden ser expuestos: actividades nocturnas, en fiestas (trajes con escotes); por el contrario, el mismo traje en la oficina o la iglesia es inaceptable; y en la playa. En la industria de publicidad para vender ropa interior, cervezas y cigarrillos, se usan mujeres con pechos grandes como algo sexy, hermoso y esencial para atraer a los hombres. Por otro lado las modelos son extremadamente flacas y muchas de ellas se hacen cirugía de aumento de busto para cumplir con el estándar.

Nos preguntamos, para ahondar en esto, ¿son los pechos glándulas intrínsecamente eróticas? No existe evidencia científica para decir esto; de hecho en un informe sobre el comportamiento sexual de 190 culturas en el mundo (ver Stuart-Macadam & Dettwyler, 1995) se encontró que sólo en 13 de las culturas los hombres veían los pechos de la mujer atractivos. En 9 los hombres preferían los pechos grandes, en 2 los hombres preferían los pechos alargados y en 2 los preferían redondeados y elevados. Solo 13 de estas culturas reportaron manipulación de los pechos como precursor y estimulador del acto sexual. Los estudios antropológicos demuestran que en la mayoría de las culturas los pechos no son vistos como sexualmente estimulantes, la manipulación de los mismos no es un aspecto común del comportamiento sexual y la mayoría de las mujeres no tienen pechos prominentes. Por lo tanto podemos decir que las glándulas mamarias no son intrínsecamente eróticas, los humanos pueden aprender a ver los pechos como sexualmente atractivos, y todas estas visiones son culturalmente aprendidas.

Cuando pensamos que el pecho sirve sólo una función nutricional y que los pechos deben limitarse a los infantes bien pequeños influenciamos en la visión sexual de los pechos. Estamos implicando, además, que estos son solamente para dar leche, y que la alimentación artificial y el amamantamiento pueden equipararse. No existe una razón entonces para que un niño de un año amamante. Esta posición ha sido explotada grandemente por los fabricantes de leche artificial que fomentan el destete temprano, tan temprano como el hospital, y le venden a las mujeres mediante mercadeo agresivo la idea de que dar leche en botella es más fácil, cómodo, estético, que los niños no se engríen y son más independientes. Está comprobado científicamente que todo esto es incorrecto y que la alimentación artificial tiene unos riesgos enormes para la salud de las mujeres y sus hijos. El amamantamiento es importante para el desarrollo del apego, sirve como protección inmunológica, y fomenta el desarrollo neuromotor y psicológico del niño. Ver el amamantamiento sólo como una forma de alimentar a un niño limita su práctica y crea en las madres la idea de que cada vez que el bebé pide el pecho lo hace porque tiene hambre, creando en ellas dudas y desconfianza en su capacidad para nutrir física y emocionalmente a su bebé.

La presunción de que el amamantamiento, como el sexo, es apropiado sólo cuando se hace en privado presenta la imagen del amamantamiento como algo cuasi-sexual, y lo convierte en un comportamiento adecuado sólo para hacerse en privado, limitando la vida social de la madre. En Puerto Rico se les ha pedido a mujeres que no lacten en restaurantes o lugares públicos (el reciente caso de Brookstone, en Plaza Las Américas). Muchas madres de trotones prefieren no lactarlos en público por miedo a la crítica. En EEUU ha sido necesario legislar para descriminalizar la lactancia en público en alrededor de treinta estados para proteger a la madre y a su bebé, estableciendo que la lactancia no es un comportamiento criminal. En Puerto Rico se hizo recientemente lo mismo con la ley 95 de abril de 2004.

La sexualización de los pechos ha creado prácticas de alimentación y crianza adversas al establecimiento de la lactancia materna. Existe en nuestro país una cultura de desinformación, donde tanto los medios como los profesionales de la salud brindan la información convenientemente, aportando considerablemente a las presunciones antes discutidas. No estamos implicando que es incorrecto, inmoral o pervertido experimentar placer sexual con la manipulación manual u oral de los pechos. No es que este aspecto de la sexualidad sea eliminado. Lo que pretendemos es crear conciencia de que esto es un comportamiento aprendido y no una función intrínseca de los pechos, por lo cual no debe afectar el derecho que tienen las mujeres a amamantar a sus hijos libremente y el derecho que tienen los niños a ser amamantados.

Exhortamos a todas y todos que se unan al grupo de Facebook “Hey, Facebook, breastfeeding is not obscene!” (http://www.facebook.com/n/?group.php&gid=2517126532), una petición a Facebook que cuenta con más de 80,000 miembros para protestar por el número de fotos que han sido eliminadas del sitio. El 28 de diciembre este grupo convocó a una tetada cibernética que consiste en modificar la foto del perfil sustituyéndola por una en la que una madre amamante a su bebé y cambiar el estatus con la frase “¡Hey Facebook, la lactancia materna no es obscena!”.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias
 Carter P. Feminism, Breasts and Breast-Feeding. New York: St. Martin’s Press; 1995.
 Maher, V. (ed). (1995).The Anthropology of Breast-feeding – Natural Law or Social Construct. Oxford: Berg Publishers Limited.
 Kilbourne, J. (1999). Deadly Persuasion - Why women and girls must fight the addictive power of advertising. New York, NY: The Free Press.
 Scott, J.A., & Mostyn, T. (2003). Women’s Experiences of Breastfeeding in a Bottle-Feeding Culture. Journal of Human Lactation, 19, 270-277.
 Small, M. (1998). Our Babies, Ourselves. New York, New York: Anchor Books.
 Stuart-Macadam, P., & Dettwyler, K. (Eds). (1995). Breastfeeding – Biocultural Perspectives. New York: Aldine de Gruyer.

jueves 6 de noviembre de 2008

La verdad sobre el colecho....

Hemos escrito y hablado sobre el colecho en diferentes foros pero siempre se presentan dudas sobre la práctica de éste y muchas madres y muchos padres se sienten inseguros cuando realizan el mismo. Recientemente, una madre me escribió pidiéndome alguna sugerencia para lidiar con el problema del cansancio en las noches y el agotamiento en las mañanas ya que se tiene que levantar cada dos a tres horas a darle el pecho a su bebé. Yo le sugerí que practicara el colecho a lo que ella respondió horrorizada, porque le habían dicho que esta práctica es peligrosa para la salud del niño y hasta puede causarle la muerte.

El colecho es la designación que se le ha dado en español a las diferentes maneras en que los bebés duermen en contacto emocional y físico muy cercano con sus padres, usualmente, al alcance de sus brazos. El colecho no se refiere simplemente, a compartir la cama sino también a compartir el cuarto o cualquier situación en que los padres y los infantes están durmiendo al alcance de los brazos, pero no necesariamente, en la misma superficie.

Los oponentes del colecho hacen alegaciones falsas al decir que el lugar donde mejor duerme un bebé es en su cuna solo; la evidencia científica ha demostrado lo contrario. Para la lactancia el colecho es muy importante porque permite que la madre dé el pecho en las noches sin prácticamente, interrumpir su sueño. Entre los beneficios que se mencionan para las parejas lactantes están mayor producción de leche, aumento en los periodos de sueño del infante y la madre, disminución de los niveles de estrés, mejor regulación de la temperatura del bebé, aumento en la pérdida de peso en la madre luego del embarazo y aumento en la sensibilidad para ambos comunicarse.

Ahora bien, el colecho debe llevarse a cabo de una forma segura. Es importante que nos aseguremos que el bebé duerme en una superficie limpia, firme y no acojinada. Un colchón sin marco (frame) en el medio del cuarto es lo ideal. También se recomienda que proveamos un ambiente libre de humo. Si la madre o el padre fuman, no importa en donde fumen, el bebé no debe dormir en la cama con esa madre o ese padre. Otra recomendación a seguir es el colocar al bebé a dormir boca arriba. Después de amamantar asegúrese que el bebé está acostado boca arriba.

Existen además unas cosas que NO se deben hacer si queremos realizar un colecho seguro. Estas son:
1. Los padres no deben consumir sedantes, medicamentos, alcohol o alguna otra sustancia que produzca somnolencia.
2. Ninguno de los padres debe estar enfermo o extremadamente, exhausto.
3. No compartir la cama si hay un espacio entre la cama y la pared en el cual el bebé pueda quedar atrapado.
4. No compartir la cama si uno de los padres está obeso.
5. Los hermanos no deben compartir la cama con infantes de menos de un año.
6. Las mascotas no deben compartir la cama con el infante.
7. No usar cubrecamas o frisas pesadas.
8. No permitir que algo cubra la cara o la cabeza del bebé.

Actualmente, no existe suficiente evidencia científica para decirles a las madres y los padres que no deben practicar el colecho. A estos se les debe educar sobre los riesgos y los beneficios del colecho y las prácticas de dormir que hacen que el colecho no sea seguro. De esta manera los padres y las madres pueden tomar sus propias decisiones informadas y no basadas en historias de horror o anécdotas.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 McCoy R, McKenna JJ, Gartner L, Chantry CJ, Howard CR, Lawrence CR, MarinelliKA, Powers NG. ABM clinical protocol #6: guideline on co-sleeping and breastfeeding. Revision, March 2008. Breastfeed Med. 2008 Mar;3(1):38-43.
 McKenna, J.J. (2007). Sleeping with your baby: a parent’s guide to cosleeping. Washington, DC: Platypus Media.
 Parrilla Rodríguez, A.M. (2007). Guía práctica para una lactancia exitosa. (2nd Ed). San Juan: Editorial Koiné.