lunes, 13 de abril de 2009

¿Por qué un mes para concienciar sobre las cesáreas innecesarias?

Durante todo el mes de abril celebramos el mes de la concienciación de la cesárea. La creciente epidemia mundial de cesáreas hace necesario que creemos conciencia sobre el problema y los riesgos para la salud de las madres, los niños y las niñas. En nuestro país tenemos la indecorosa distinción de tener la tasa de cesáreas más alta del mundo, con un 49.2% para el año 2007. Existe la creencia popular de que una cesárea es tan segura como un parto vaginal. La realidad es otra, ya que la cesárea presenta riesgos tanto para la madre como para el/la bebé. Entre los riesgos para la madre se encuentran: 5 a 7 veces más riesgo de muerte; daño a la vejiga, útero y vasos sanguíneos (2%), dos veces mayor riesgo de hospitalización, dolor, sangrado, coágulos a las extremidades inferiores, embolia pulmonar, emociones negativas, baja estima, sensación de fracaso y pérdida de control, entre otros.

La cesárea también representa un riesgo para el/la bebé. Los/as bebés que nacen por cesárea tienen mayor riesgo de problemas respiratorios y cardiacos, 5 veces mayor probabilidad de requerir asistencia para respirar y de tener que ser admitido a una Unidad de Intensivo Neonatal por problemas respiratorios. Se han descrito en la literatura unos riesgos mayores de prematurez y bajo peso al nacer secundario a cesáreas programadas cuando la fecha estimada del parto es incorrecta, lo que provoca que los/as infantes nazcan antes de tiempo.

Varios autores y trabajos científicos han presentado evidencia contundente sobre el impacto negativo que tiene la cesárea en la tasas de inicio de la lactancia. En Puerto Rico se ha encontrado que las mujeres que sufren una cesárea tienen 36% menos probabilidad de amamantar a su bebé que las que tienen un parto vaginal. La separación física, el dolor, el uso de narcóticos y la pobre asistencia del personal del hospital son algunas de las razones para que a las madres con cesárea se les dificulte el inicio de la lactancia.

Las cesáreas, cuando son necesarias, en el 10-15% de los casos, salvan vidas. Sin embargo, en nuestro país más de dos de cada tres de las cesáreas que se realizan son innecesarias. Las razones son múltiples y deben ser tema de otra discusión. Debemos señalar, no obstante, que no se le debe echar la culpa irresponsablemente a las mujeres, alegando que éstas la piden. La evidencia científica apunta a todo lo contrario, menos del 1% de las madres piden una cesárea.

Las cesáreas innecesarias no son un chiste, son algo muy grave, un verdadero problema de salud pública que debemos enfrentar y comenzar a resolver inmediatamente. Todos tenemos responsabilidad en el asunto desde los médicos, los hospitales, el Colegio de Médicos, el Departamento de Salud, la legislatura del país, las organizaciones comunitarias, los grupos feministas, las madres y los padres. El parto es un asunto feminista, de salud pública, ético, socioeconómico y de derechos civiles. Nos compete a todos y a todas.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 Childbirth Connection. What Every Pregnant Woman Needs to Know About Cesarean Section, 2nd revised edition. New York: Childbirth Connection, December 2006.
 Declercq ER, Sakala C, Corry MP, Applebaum S. Listening to Mothers II: Report of the Second National U.S. Survey of Women’s Childbearing Experiences. New York: Childbirth Connection, October 2006.
 Departamento de Salud. Secretaría Auxiliar para la Prevención y Control de Enfermedades. División de Madres, Niños y Adolescentes. Elección del parto por cesárea: Experiencias y actitudes de la mujer en la toma de decisión y la práctica del médico. Julio, 2005.
 Hamilton BE, Martin JA, Ventura SJ. Births: Preliminary data for 2007. National vital statistics reports, Web release; vol 57 no 12. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics. Released March 18, 2009.
 Parrilla Rodríguez AM, Gorrín Peralta JJ, Dávila Torres RR. Conocimiento, las actitudes y las experiencias del embarazo y el parto en un grupo de madres puertorriqueñas con parto por cesárea. Revista Puertorriqueña de Salud Pública y Medicina 2008; 10: 16-24.
 Pérez-Ríos N, Ramos-Valencia G, Ortiz AP. Cesarean delivery as a barrier for breastfeeding initiation: the Puerto Rican experience. J Hum Lact. 2008 Aug;24:293-302.
 The Risks of Cesarean Delivery to Mother and Baby. Coalition for Improving Maternity Services. http://www.doula4u.com/downloads/CIMS%20Cesarean%20Birth%20Fact%20Sheet.pdf

jueves, 26 de febrero de 2009

Gracias pero NO GRACIAS….

Recientemente me enviaron un mensaje para que leyera un artículo sobre lactancia en un periódico del país titulado “Lactancia materna, lo mejor para el bebé”. Cuando acabé de leer el artículo comencé a reírme sin parar. Les juro que nunca había leído tantos disparates juntos en tan poco espacio. Amerita una aclaración punto por punto:

“Ningún compuesto láctico puede compararse con el valor nutritivo, virtudes y beneficios para el niño como la leche de su propia madre, siempre y cuando esta no padezca alguna dolencia o incompatibilidad.” La gran mayoría de las madres pueden lograr una lactancia exitosa aunque utilicen medicamentos, estén atravesando por infecciones virales o bacterianas o tengan alguna enfermedad crónica.

“La higiene de los pezones y una dieta adecuada son cuidados básicos que debe tener la madre lactante.” Los pezones no requieren de una higiene adecuada más allá del baño diario, y la dieta no afecta la producción de la leche a menos que sean dietas muy restrictivas en calorías, menos de 800 a 500 Kcal por día.

“La frecuencia de dar el pecho al niño dependerá de lo prescrito por el ginecólogo y las necesidades del bebé, que son variables en cada caso concreto.” La frecuencia de amamantamiento si está determinada por las necesidades del bebé, pero el ginecólogo no tiene NADA que ver con esta.

“Es conveniente iniciar la lactancia natural con un intervalo de media hora a dos horas, en las primeras seis semanas posteriores al parto. Lo habitual suelen ser diez o quince minutos por cada seno.” Los intervalos de la alimentación al pecho los primeras semanas son de cada hora y media a tres horas. Luego de las primeras semanas la bebé irá estableciendo su patrón solita. La duración de la tetada debe ser de por lo menos quince a veinte minutos en el primer pecho para que así tome parte de la leche rica en grasa que le permitirá aumentar bien de peso y saciar su hambre. Si la bebé quiere el otro pecho puede continuar amamantando hasta que lo suelte, de lo contrario puede pegarse a un solo pecho por tetada.

“La higiene de los pezones es básica para un buen suministro. Han de esterilizarse con agua hervida antes y después del alimento.” ¡Esto sí que es nuevo en la fisiología de la lactancia! ¿Qué tienen que ver las chinas con las botellas? La higiene no tiene NADA que ver con la producción de leche. La fisiología de la producción de leche está basada en un control de oferta y demanda y en un control hormonal o endocrino. Esterilizar algo es destruir los gérmenes patógenos. Esto es completamente innecesario y prácticamente imposible en el caso del pecho materno. Los tubérculos de Montgomery en el área de la areola son unas glándulas que secretan una sustancia que mantiene el pecho limpio y evita la resequedad. El agua hervida NO ESTERILIZA los pezones. No se deben usar químicos tóxicos en el pecho para esterilizarlo ya que pueden afectar al bebé.

“A veces, la profusión de leche materna aumenta mucho, lo que aconseja un vendaje oclusivo o cierto tratamiento específico sobre la zona.” Cuando la producción de leche es mucha y causa plétora o hinchazón de los pechos NUNCA se recomienda los vendajes oclusivos ya que estos pueden causar ductos tapados y mastitis.

“En algunas ocasiones se produce un goteo espontáneo del pezón minutos antes de amamantar al niño. Es un acto reflejo que suele presentar al principio de las tomas, o en el seno contrario al que en ese momento se está utilizando. No reviste importancia y desparece con la relajación de la madre, buen descanso, ingesta de muchos líquidos, ambiente tranquilo y ausencia de estrés.” Este gotereo espontaneo es normal, es el reflejo de bajada causado por la hormona oxitocina. Quiere decir que está ocurriendo un estímulo correcto en el pecho para que salga la leche. Este reflejo puede ocurrir varias veces en una misma tetada. Esto no desaparece con relajación, muchos líquidos, descanso o ambiente libre de estrés. Al contrario, estas cosas, menos lo de los líquidos, pueden ayudar a un buen reflejo de bajada el cual es muy necesario para mantener una buena producción de leche.

“La dieta es también importante. Mientras se es madre lactante no son recomendables alimentos como las coles, la sal, ahumados, demasiados condimentos y exceso de café, tabaco o alcohol.” La leche materna será buena no importa lo que la madre coma. Las madres lactantes por lo general no deben eliminar NADA de su dieta. Señalar que la madre debe eliminar algunos alimentos es ridículo e irresponsable ya que convierte el amamantamiento en un sacrificio.

“Es necesario beber mucho líquido, sobre todo agua, jugos de fruta e infusiones.” Esto es un mito bien viejo. La madre debe tomar líquidos para saciar su sed, como lo debe hacer cualquier persona esté o no lactando. La cantidad de líquido que cada persona necesita varía según su peso. No es necesario tomar mucho líquido, sólo el necesario.

“Esta lactancia natural es económica, segura y suele durar normalmente hasta las ocho primeras semanas. Después, el especialista decidirá la nutrición correcta, en función de las características y desarrollo de la criatura” Las recomendaciones de las autoridades de salud son a los efectos de que los infantes se lacten exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses de edad; a partir de aquí se deben introducir los alimentos sólidos adecuados y continuar la lactancia por lo menos hasta los dos años y de ahí hasta que sea mutuamente deseable. Afirmar que la lactancia debe durar normalmente hasta las 8 semanas es IRRESPONSABLE y contrario a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, la Academia de Medicina de la Lactancia Materna y la Academia Americana de Pediatría.

Cuando acabamos de analizar este artículo solo nos quedamos con dos o tres oraciones ciertas y todo lo demás plagado de errores y horrores. Si el propósito de este artículo era promocionar la lactancia creo que lo que logrará es que las madres digan, como una madre en una lista de discusión cibernética a la que pertenezco, ¡Gracias pero NO GRACIAS mejor no lacto! A lo que yo añado que si van a promocionar la lactancia de esa manera Gracias pero NO GRACIAS mejor no promocionen NADA.


Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2005). Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics, 115, 496-506.
 Departamento de Salud de Puerto Rico - Secretaría Auxiliar para la Medicina Preventiva y Salud Familiar (1995). Política Pública para la Promoción de la Lactancia Materna en Puerto Rico. San Juan, PR: Author.
 Pilar Ferrer Lactancia materna, lo mejor para el bebé. Especial para ESCENARIO. El Vocero. 23 de febrero de 2009. http://98.129.148.1/noticia-14795-lactancia_materna_lo_mejor_para_el_beb.html
 Parrilla Rodríguez, A.M. (2007). Guía práctica para una lactancia exitosa. (2nd Ed). San Juan: Editorial Koiné.
 Evans A. The Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM Clinical Protocol #2 (2007 Revision): Guidelines for Hospital Discharge of the Breastfeeding Term Newborn and Mother: “The Going Home Protocol”. Breastfeed Med 2007;2:158-65.
 The Academy of Breastfeeding Medicine Board of Directors. Position on Breastfeeding. Breastfeed Med. 2008. 3(4):267-269.

viernes, 2 de enero de 2009

¿Debemos Tener un Banco de Leche en Puerto Rico?

Durante la primera mitad del siglo 20 un número de cambios culturales resultó en el reemplazo de la leche humana por la leche artificial como la norma cultural de alimentar a los infantes. Algunos de estos cambios culturales incluyen la medicalización del parto, que cambió los roles de los médicos y las mujeres, y la creciente influencia de la ciencia y el mercadeo indiscriminado de las compañías. En la década del 1950 la mayoría de los hospitales y profesionales de la salud en el mundo desarrollado promovían la alimentación artificial como la alternativa ideal para alimentar a los infantes.

El mercadeo de estos productos, que comenzó en las postrimerías del siglo XIX, ha continuado hasta el presente, con un mensaje consistente endosado por los médicos, de que estos son desarrollados científicamente y que son una buena nutrición para el infante. Ésta ha sido la campaña más exitosa que se haya llevado a cabo, resultando en una completa aceptación cultural y la percepción en el público general y muchos profesionales de la salud, de que la leche artificial es un producto seguro y de óptima calidad, o hasta mejor que la leche humana.

En el último siglo muchos sectores han estado promoviendo el amamantamiento y el uso de la leche humana. Desde el comienzo del siglo pasado creció el uso de bancos de leche aumentando el uso de leche donada para infantes enfermos y prematuros. Sólo la madre natural del infante hospitalizado debe proveer la leche para éste, a menos que se use leche humana donada que ha sido pasteurizada. No se debe usar leche humana donada sin pasteurizar debido al riesgo de posible transmisión viral (CMV, VIH, Hep. B). Es por esta razón que se crean los bancos de leche donada.

Un banco de leche humana donada es un servicio establecido con el propósito de recolectar, hacer cernimiento, procesar, almacenar y distribuir leche humana donada para llenar las necesidades específicas de los individuos para quienes los médicos recetan leche humana. Los bancos de leche tiene un manual de procedimiento que determina el equipo para congelar o congeladores, el equipo para procesar (descongelar, mezclar, calentar o pasteurizar, enfriar y almacenar, y hacer pruebas bacteriológicas) y la selección, educación y evaluación del donante. Al donante hay que hacerle pruebas serológicas para determinar que está libre de enfermedades infecciosas. Las madres donantes deben ser mujeres que estén lactando y tengan un exceso de leche. Éstas deben estar en buen estado general de salud, dispuestas a llevar a cabo una prueba de sangre (la cual el banco paga), no deben estar usando regularmente medicamentos o suplementos de hierbas (excepto las pastillas que no contienen estrógeno o la inyección de Depoprovera, suplementos para el tiroides, insulina, vitaminas prenatales y algunas otras excepciones) y dispuestas a donar por lo menos 100 onzas de leche.

En el 1985, se estableció la Asociación de Bancos de Leche Humana de Norte América (HMBANA, por sus siglas en inglés). Una de sus metas era establecer los estándares para todos los bancos de leche en Norte América. Debido a la epidemia de SIDA que comenzó en los años 1980s creció la preocupación de la contaminación de la leche con el VIH, y muchos bancos cerraron debido a lo complejo y costoso del cernimiento de los donantes y la leche como parte del procedimiento para procesarla. Los bancos de leche se redujeron a alrededor de 8 ó 9 para los años de la década de 1980. En EEUU solamente existen en este momento 10 bancos de leche humana.

La Red Latinoamericana de Bancos de Leche Humana que se creó en el 2005 está compuesta de más de 11 países latinoamericanos. Brasil es el país en el mundo con más bancos de leche donada y tiene una gran experiencia en el manejo y recolección de la leche. La Red Brasileña de Bancos de Leche es la mayor y más compleja del mundo, compuesta por 254 unidades, con 194 puestos de recolección. En 2008, los Bancos de Leche Humana en Brasil recolectaron 118 mil litros de leche humana, donados por 90,937 mujeres. La leche recolectada fue distribuida a 127,917 bebés. Esta leche es libre de costos para quienes la reciben.

Los bancos de leche humana en Brasil operan con tecnologías alternativas que permiten combinar bajo costo operacional con rigor técnico capaz de asegurar calidad a la leche humana recolectada y distribuida. En una acción única en el mundo, el cuerpo de bomberos del Brasil se ha unido en una campaña nacional y sirve para transportar la leche de las donantes a los bancos de leche.

El procesamiento de la leche donada incluye: lavado de las manos (“escrobeo” en buen español), el servido (pouring), el mezclado (mixing), la pasteurización y la distribución de la leche. En los bancos de leche en EEUU existe un costo que cubre los gastos de la recolección, pasteurización y el envío de la leche. Los costos se encuentran en $3.00/oz. con franqueo incluido y $2.75 sin franqueo. En la mayoría de los países del mundo, por otro lado, la leche de banco es gratuita.

Entre las razones frecuentes para recetar leche donada se encuentran: prematuros, fallo en el crecimiento, malabsorción, fallo renal, intolerancia a fórmulas, deficiencias inmunológicas, anomalías congénitas, y nutrición pre-operatoria. También se recomienda para: baja producción de leche, adopción, enfermedad de la madre que requiera cesación temporal del amamantamiento, riesgo a la salud del infante de parte de la leche de la madre biológica y muerte materna.

LOS BANCOS DE LECHE TIENEN UNA GRAN UTILIDAD Y SON NECESARIOS EN SITUACIONES ESPECÍFICAS, PERO NO DEBEN SER CREADOS PARA SUSTITUIR LAS DEFICIENCIAS DE UN SISTEMA QUE NO PROVEE APOYO, PROMOCIÓN Y PROTECCIÓN DE LA LACTANCIA MATERNA. No tienen sentido por lo costoso que resultaría. Aún peor, justificar la creación de bancos de leche para pasteurizar la leche de madres saludables que tienen niños en la Unidad de Cuido Intensivo Neonatal (NICU), como han planteado algunas personas en nuestro país, es innecesario y no está sustentado por la evidencia científica ni por los estándares de los bancos de leche alrededor del mundo.

En nuestro país debemos trabajar primero con el adiestramiento a los profesionales de la salud y convertir a nuestros hospitales en Amigos del Niño. En Puerto Rico no hay un solo hospital Amigo del Niño y los que tienen un Certificado de Intención en convertirse están todavía muy lejos de lograrlo. Debemos trabajar en desarrollar políticas públicas y hospitalarias que protejan la lactancia y humanicen el parto, para lograr aumentar nuestras tasas de inicio y duración de la lactancia, las cuales, desgraciadamente, son muy bajas, De esta manera ofrecemos apoyo a nuestras madres para que ellas mismas puedan proveer la leche que sus bebés necesitan. Cuando hayamos trabajado para lograr aumentar la lactancia en nuestro país entonces tendremos suficientes madres que puedan donar leche para aquellos bebés que realmente lo ameriten y podremos unirnos a los países de América Latina y del mundo que ya cuentan con bancos de leche humana.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2005). Breastfeeding and the Use of Human Milk. Pediatrics, 115, 496-506.
 Arnold, L.D.W. (2002). The Cost-effectiveness of Using Banked Donor Milk in the Neonatal Intensive Care Unit: Prevention of Necrotizing Enterocolitis. Journal of Human Lactation, 18, 172-177.
 HMBANA (2005). Guidelines for the establishment and operation of a human milk bank. Raleigh, North Carolina: Human Milk Bank Association of North America.
 HMBANA. Human Milk Banking Association of North America. http://www.hmbana.com Retrieved 1/1/2009.
 Rede Brasileira de Banco de Leche Humana.
http://www.fiocruz.br/redeblh/cgi/cgilua.exe/sys/start.htm?tpl=home&UserActiveTemplate=redeblh_espanhol . Retrieved 1/2/2009.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Facebook y su concepto de obscenidad…

Hace más de un año que la red social cibernética Facebook decidió eliminar de sus páginas toda foto de una madre lactando en la que se vean expuestos sus pechos. La red tiene una política prohibiendo las fotos de desnudos para evitar la promoción de la pornografía por personas poco escrupulosas. Creemos que esta es una buena política pero, definitivamente, no debe incluir a una mujer dando el pecho a su bebé.

Clasificar a una madre dando el pecho como algo obsceno o pornográfico es producto de la aberración de sexualizar los pechos. En muchos de los países occidentales industrializados el contexto cultural del amamantamiento toma forma de cuatro presunciones fundamentalmente falsas: (1) el propósito primario de los pechos de la mujer es para el sexo, no para alimentar a los hijos; (2) el pecho sirve sólo una función nutricional; (3) los pechos deben limitarse a los infantes bien pequeños; y (4) el amamantamiento, como el sexo, es apropiado sólo cuando se hace en privado.

En nuestra cultura mucha gente, incluyendo mujeres, definen los pechos de la mujer primariamente, como objetos sexuales y como un foco de erotismo. Esto se refleja en muchas áreas de la cultura: en las circunstancias “normales en las que el pecho puede ser expuesto” el fenómeno de la cirugía cosmética de la mama, en la asociación de los pechos para placer sexual, y en las reacciones de la gente cuando ve mujeres usando sus pechos para alimentar a sus crías. Existen circunstancias normales en las que los pechos pueden ser expuestos: actividades nocturnas, en fiestas (trajes con escotes); por el contrario, el mismo traje en la oficina o la iglesia es inaceptable; y en la playa. En la industria de publicidad para vender ropa interior, cervezas y cigarrillos, se usan mujeres con pechos grandes como algo sexy, hermoso y esencial para atraer a los hombres. Por otro lado las modelos son extremadamente flacas y muchas de ellas se hacen cirugía de aumento de busto para cumplir con el estándar.

Nos preguntamos, para ahondar en esto, ¿son los pechos glándulas intrínsecamente eróticas? No existe evidencia científica para decir esto; de hecho en un informe sobre el comportamiento sexual de 190 culturas en el mundo (ver Stuart-Macadam & Dettwyler, 1995) se encontró que sólo en 13 de las culturas los hombres veían los pechos de la mujer atractivos. En 9 los hombres preferían los pechos grandes, en 2 los hombres preferían los pechos alargados y en 2 los preferían redondeados y elevados. Solo 13 de estas culturas reportaron manipulación de los pechos como precursor y estimulador del acto sexual. Los estudios antropológicos demuestran que en la mayoría de las culturas los pechos no son vistos como sexualmente estimulantes, la manipulación de los mismos no es un aspecto común del comportamiento sexual y la mayoría de las mujeres no tienen pechos prominentes. Por lo tanto podemos decir que las glándulas mamarias no son intrínsecamente eróticas, los humanos pueden aprender a ver los pechos como sexualmente atractivos, y todas estas visiones son culturalmente aprendidas.

Cuando pensamos que el pecho sirve sólo una función nutricional y que los pechos deben limitarse a los infantes bien pequeños influenciamos en la visión sexual de los pechos. Estamos implicando, además, que estos son solamente para dar leche, y que la alimentación artificial y el amamantamiento pueden equipararse. No existe una razón entonces para que un niño de un año amamante. Esta posición ha sido explotada grandemente por los fabricantes de leche artificial que fomentan el destete temprano, tan temprano como el hospital, y le venden a las mujeres mediante mercadeo agresivo la idea de que dar leche en botella es más fácil, cómodo, estético, que los niños no se engríen y son más independientes. Está comprobado científicamente que todo esto es incorrecto y que la alimentación artificial tiene unos riesgos enormes para la salud de las mujeres y sus hijos. El amamantamiento es importante para el desarrollo del apego, sirve como protección inmunológica, y fomenta el desarrollo neuromotor y psicológico del niño. Ver el amamantamiento sólo como una forma de alimentar a un niño limita su práctica y crea en las madres la idea de que cada vez que el bebé pide el pecho lo hace porque tiene hambre, creando en ellas dudas y desconfianza en su capacidad para nutrir física y emocionalmente a su bebé.

La presunción de que el amamantamiento, como el sexo, es apropiado sólo cuando se hace en privado presenta la imagen del amamantamiento como algo cuasi-sexual, y lo convierte en un comportamiento adecuado sólo para hacerse en privado, limitando la vida social de la madre. En Puerto Rico se les ha pedido a mujeres que no lacten en restaurantes o lugares públicos (el reciente caso de Brookstone, en Plaza Las Américas). Muchas madres de trotones prefieren no lactarlos en público por miedo a la crítica. En EEUU ha sido necesario legislar para descriminalizar la lactancia en público en alrededor de treinta estados para proteger a la madre y a su bebé, estableciendo que la lactancia no es un comportamiento criminal. En Puerto Rico se hizo recientemente lo mismo con la ley 95 de abril de 2004.

La sexualización de los pechos ha creado prácticas de alimentación y crianza adversas al establecimiento de la lactancia materna. Existe en nuestro país una cultura de desinformación, donde tanto los medios como los profesionales de la salud brindan la información convenientemente, aportando considerablemente a las presunciones antes discutidas. No estamos implicando que es incorrecto, inmoral o pervertido experimentar placer sexual con la manipulación manual u oral de los pechos. No es que este aspecto de la sexualidad sea eliminado. Lo que pretendemos es crear conciencia de que esto es un comportamiento aprendido y no una función intrínseca de los pechos, por lo cual no debe afectar el derecho que tienen las mujeres a amamantar a sus hijos libremente y el derecho que tienen los niños a ser amamantados.

Exhortamos a todas y todos que se unan al grupo de Facebook “Hey, Facebook, breastfeeding is not obscene!”, una petición a Facebook que cuenta con más de 80,000 miembros para protestar por el número de fotos que han sido eliminadas del sitio. El 28 de diciembre este grupo convocó a una tetada cibernética que consiste en modificar la foto del perfil sustituyéndola por una en la que una madre amamante a su bebé y cambiar el estatus con la frase “¡Hey Facebook, la lactancia materna no es obscena!”.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias
 Carter P. Feminism, Breasts and Breast-Feeding. New York: St. Martin’s Press; 1995.
 Maher, V. (ed). (1995).The Anthropology of Breast-feeding – Natural Law or Social Construct. Oxford: Berg Publishers Limited.
 Kilbourne, J. (1999). Deadly Persuasion - Why women and girls must fight the addictive power of advertising. New York, NY: The Free Press.
 Scott, J.A., & Mostyn, T. (2003). Women’s Experiences of Breastfeeding in a Bottle-Feeding Culture. Journal of Human Lactation, 19, 270-277.
 Small, M. (1998). Our Babies, Ourselves. New York, New York: Anchor Books.
 Stuart-Macadam, P., & Dettwyler, K. (Eds). (1995). Breastfeeding – Biocultural Perspectives. New York: Aldine de Gruyer.

jueves, 6 de noviembre de 2008

La verdad sobre el colecho....

Hemos escrito y hablado sobre el colecho en diferentes foros pero siempre se presentan dudas sobre la práctica de éste y muchas madres y muchos padres se sienten inseguros cuando realizan el mismo. Recientemente, una madre me escribió pidiéndome alguna sugerencia para lidiar con el problema del cansancio en las noches y el agotamiento en las mañanas ya que se tiene que levantar cada dos a tres horas a darle el pecho a su bebé. Yo le sugerí que practicara el colecho a lo que ella respondió horrorizada, porque le habían dicho que esta práctica es peligrosa para la salud del niño y hasta puede causarle la muerte.

El colecho es la designación que se le ha dado en español a las diferentes maneras en que los bebés duermen en contacto emocional y físico muy cercano con sus padres, usualmente, al alcance de sus brazos. El colecho no se refiere simplemente, a compartir la cama sino también a compartir el cuarto o cualquier situación en que los padres y los infantes están durmiendo al alcance de los brazos, pero no necesariamente, en la misma superficie.

Los oponentes del colecho hacen alegaciones falsas al decir que el lugar donde mejor duerme un bebé es en su cuna solo; la evidencia científica ha demostrado lo contrario. Para la lactancia el colecho es muy importante porque permite que la madre dé el pecho en las noches sin prácticamente, interrumpir su sueño. Entre los beneficios que se mencionan para las parejas lactantes están mayor producción de leche, aumento en los periodos de sueño del infante y la madre, disminución de los niveles de estrés, mejor regulación de la temperatura del bebé, aumento en la pérdida de peso en la madre luego del embarazo y aumento en la sensibilidad para ambos comunicarse.

Ahora bien, el colecho debe llevarse a cabo de una forma segura. Es importante que nos aseguremos que el bebé duerme en una superficie limpia, firme y no acojinada. Un colchón sin marco (frame) en el medio del cuarto es lo ideal. También se recomienda que proveamos un ambiente libre de humo. Si la madre o el padre fuman, no importa en donde fumen, el bebé no debe dormir en la cama con esa madre o ese padre. Otra recomendación a seguir es el colocar al bebé a dormir boca arriba. Después de amamantar asegúrese que el bebé está acostado boca arriba.

Existen además unas cosas que NO se deben hacer si queremos realizar un colecho seguro. Estas son:
1. Los padres no deben consumir sedantes, medicamentos, alcohol o alguna otra sustancia que produzca somnolencia.
2. Ninguno de los padres debe estar enfermo o extremadamente, exhausto.
3. No compartir la cama si hay un espacio entre la cama y la pared en el cual el bebé pueda quedar atrapado.
4. No compartir la cama si uno de los padres está obeso.
5. Los hermanos no deben compartir la cama con infantes de menos de un año.
6. Las mascotas no deben compartir la cama con el infante.
7. No usar cubrecamas o frisas pesadas.
8. No permitir que algo cubra la cara o la cabeza del bebé.

Actualmente, no existe suficiente evidencia científica para decirles a las madres y los padres que no deben practicar el colecho. A estos se les debe educar sobre los riesgos y los beneficios del colecho y las prácticas de dormir que hacen que el colecho no sea seguro. De esta manera los padres y las madres pueden tomar sus propias decisiones informadas y no basadas en historias de horror o anécdotas.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
 McCoy R, McKenna JJ, Gartner L, Chantry CJ, Howard CR, Lawrence CR, MarinelliKA, Powers NG. ABM clinical protocol #6: guideline on co-sleeping and breastfeeding. Revision, March 2008. Breastfeed Med. 2008 Mar;3(1):38-43.
 McKenna, J.J. (2007). Sleeping with your baby: a parent’s guide to cosleeping. Washington, DC: Platypus Media.
 Parrilla Rodríguez, A.M. (2007). Guía práctica para una lactancia exitosa. (2nd Ed). San Juan: Editorial Koiné.

jueves, 3 de julio de 2008

La trampa para la promoción de la lactancia combinada

Recientemente, se presentó en la televisión del país un reportaje titulado “Combinación de leche materna y fórmula” con un subtítulo “Si tiene dudas sobre la combinación de la leche materna y la de fórmula, la nutricionista Giselle Carazo lo orienta”. Este reportaje se puede ver en http://www.wapa.tv/vervideo.php?nid=20080630120406. ¡Cuando vi el mismo no lo podía creer! Una nutricionista fomentando la alimentación combinada en contra de las políticas públicas de salud de nuestro país e internacionales. Tanto la Academia Americana de Pediatría, la Academia de Medicina de la Lactancia Materna, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y la Asociación Americana de Dietistas enfatizan en la importancia de la lactancia exclusiva y de la participación activa de los profesionales de la salud para promover, proteger y apoyar a las madres lactantes. Todas estas organizaciones recomiendan la lactancia exclusiva por 6 meses y a partir de ahí la introducción adecuada de alimentos sólidos. La lactancia debe continuar por lo menos hasta el año o hasta que sea mutuamente, deseable.

El DHA y ARA que le añaden a las fórmulas para infantes puede tener riesgos para la salud de los infantes. Un informe científico del Instituto Cornucopia de enero de 2008 señala que los DHA (ácido docosahexaenoico) y ARA (ácido araquidónico), añadidos a las fórmulas para infantes, se extraen de algas fermentadas y hongos usando un tóxico químico llamado hexano. El hexano es una sustancia que es derivada de la gasolina, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) la clasifica como un contaminante tóxico. Estos aceites manufacturados, que son estructuralmente, diferentes a los que se encuentran naturalmente, en la leche materna, se conocen como DHASCO (docosahexaenoic acid single cell oil) y ARASCO (arachidonic acid single cell oil). La Agencia Federal de Drogas y Alimentos (FDA) no ha aprobado o afirmado que estas sustancias sean seguras. FDA hace notar que hay estudios que reportan muertes inesperadas entre los infantes que consumen estas formulas suplementadas con DHASCO Y ARASCO. Estas muertes se atribuyen a SIDS, sepsis y enterocolitis necrotizante. Algunos estudios reportan diarreas, flatulencia, ictericia y apnea. Existe evidencia científica de que los DHA y ARA de la leche materna SI son beneficiosos para el desarrollo del cerebro y la visión. Sin embargo, los científicos y los pediatras están cuestionando el uso del DHASCO y ARASCO en las fórmulas para infantes ya que no se ha podido probar consistentemente, y concluyentemente, que estos beneficios se observen en los niños que reciben estas fórmulas.

En este reportaje parece quererse convencer al público de que añadir estas sustancias a la leche artificial hace a la fórmula tan buena como la leche materna. Sobre todo cuando se enfatizó insistentemente, e incorrectamente, que es difícil comer alimentos que promuevan que la leche materna contenga altos niveles de DHA y ARA. Es evidente que este reportaje fue un anuncio para leche artificial producida por la compañía Nestlé cuando se resaltó varias veces las bondades de ésta. La compañía Nestlé, debido a su agresivo mercadeo, obtuvo astronómicas ganancias para los años 2005-2007 de 6,100 millones de EUR (9,577 millones de dólares) de los cuales el 73% fueron en el área de nutrición infantil. Poderoso caballero Don Dinero que logra que algunos profesionales de la salud usen su título para darle credibilidad a las farmacéuticas y a la industria de alimentos infantiles en abierta violación al Código Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna.

Referencias:
1. Nestle: Nutrition Division to be Significant Growth Driver; Infant Nutrition Segment to Play Major Role. http://www.flex-news-food.com/console/PageViewer.aspx?page=17293&print=yes . Acceso el 6/25/2008.
2. Kaplan DL, Graff KM. Marketing Breastfeeding—Reversing Corporate Influence on Infant Feeding Practices. J Urban Health. 2008 May 8. [Epub ahead of print]
3. Vallaeys C, Kastel M, Fantle W, Hannah M, Angell C, Hill T. Replacing Mother — Imitating Human Breast Milk in the Laboratory Novel Oils in Infant Formula and Organic Foods: Safe and Valuable Functional Food or Risky Marketing Gimmick? Jan 2008. The Cornucopia Institute: WI.

sábado, 14 de junio de 2008

Prácticas de la Maternidad relacionadas a la lactancia materna en los hospitales

Un estudio publicado y dado a conocer el 12 de junio de 2008 por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) reveló que entre las prácticas de la maternidad relacionadas a la lactancia materna en los hospitales y centros de partos en los Estados Unidos incluyendo a Puerto Rico prevalecen muchas que no están basadas en evidencia científica y que se conocen interfieren con la lactancia materna. Esta encuesta recogió los datos de 2,690 (82%) de las instalaciones incluyendo a Puerto Rico en donde participaron 36% de las mismas. Se definieron siete sub-escalas con una puntuación posible de 0 a 100. A continuación resumimos las mismas:
• Trabajo de parto y parto – contacto directo mamá-recién nacido e inicio temprano de la lactancia;
• Ayuda con el amamantamiento – evaluación, registro en el expediente e instrucciones provistas sobre la alimentación del infante; no dar chupetes o bobos a los infantes lactados;
• Contacto mamá-recién nacido - Evitar la separación durante la estadía en la instalación;
• Practicas de alimentación del recién nacido - con qué y cómo los bebés amamantados son alimentados durante la estadía;
• Apoyo de lactancia después del alta – El tipo de apoyo que se les provee a las mamás y los bebés después del alta;
• Adiestramiento y educación en lactancia de las enfermeras o de los que asisten en el parto – calidad del adiestramiento y la educación que reciben las enfermeras y los que atienden el parto (parteras);
• Factores estructurales y organizacionales relacionados a la lactancia – (1) políticas de lactancia y como estas se le comunican al personal, (2) apoyo a las empleadas que están lactando, (3) la instalación de salud no recibe gratuitamente, fórmula para infantes, (3) la educación prenatal y (5) la coordinación en el cuidado de la lactación.

Cuando se comparan los resultados promedio de todos los EEUU y sus territorios con Puerto Rico encontramos que la puntuación promedio para EEUU fue de 63 y para Puerto Rico solo 55 siendo solo más alta que la de los estados de Mississippi y Louisiana. En lo que se refiere al trabajo de parto y parto el promedio para EEUU fue de 60 para Puerto Rico 41, siendo la más baja. La sub-escala de ayuda con el amamantamiento reveló para EEUU una puntuación de 80 y para Puerto Rico una de 74, siendo solo más baja la de Alabama y Texas, compartiendo nuestra puntuación con otros cinco estados. El contacto mamá-recién nacido obtuvo una puntuación para EEUU de 70 y para PR de 61, solo ocho estados obtuvieron puntuaciones más bajas. En cuanto a las prácticas de alimentación del recién nacido el promedio para EEUU fue de 77 y para Puerto Rico de 48 siendo la más baja. La sub-escala de apoyo de lactancia después del alta demostró un promedio para EEUU de 40 y para Puerto Rico de 42. El adiestramiento y educación en lactancia de las enfermeras o de los que asisten en el parto obtuvo un promedio para EEUU de 51 y para Puerto Rico de 58. Sobre los factores estructurales y organizacionales relacionados a la lactancia el promedio para EEUU fue de 66 y el de Puerto Rico de 53 siendo el más bajo junto a Nebraska y Arkansas.

Estos datos son desalentadores y nos indican lo mucho que hay que hacer todavía para mejorar las prácticas hospitalarias que afectan la lactancia. En nuestro país sabemos que el 95.3 % de las mujeres desea amamantar en el hospital y que solo lo logran en el hospital 65.5%. Es sabido que si la lactancia no se inicia lo más rápido posible después del parto la probabilidad de que se inicie luego o sea prolongada disminuye marcadamente. A pesar de la ley 79 y la ley 156, las cuales entre otras cosas garantizan el alojamiento en conjunto, el que no se le de fórmula a los infantes, y que se inicie la lactancia inmediatamente, las prácticas hospitalarias relacionadas al amamantamiento distan mucho de la excelencia y son de las más bajas entre todos los estados y territorios de los EEUU.

Es hora que las autoridades responsables por vigilar la salud de las madres y los niños tomen acción al respecto. ¡No se puede esperar más! Las madres y los niños de este país merecen que se les proteja su derecho a amamantar y a ser amamantados.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Fuente: Breastfeeding-Related Maternity Practices at Hospitals and Birth Centers – United States, 2007. Morbidity and Mortality Weekly Report (MMWR) June 13, 2008, Vol. 57, No. 23. P. 621-625. http://www.cdc.gov/mmwr

miércoles, 26 de marzo de 2008

Paquetes de pago en el parto

Se ha puesto de moda entre los obstetras de nuestro país la práctica de cobrar paquetes de servicios aparte de lo que cobran al seguro médico. Estos paquetes tienen costos de $300 hasta más de $600 en algunos casos. Alegadamente, estos paquetes se cobran debido a que el plan o seguro médico no cubre algunas visitas a la oficina, sonografía, pruebas de bienestar fetal, amniocentesis, interpretación del trazado del monitor fetal durante el parto, las evaluaciones en sala de partos o la cesárea, etc.

La realidad es que esta práctica aunque generalizada es ilegal. El contrato de las aseguradoras y los médicos les prohíbe cobrar a las pacientes más allá del deducible establecido por los servicios. Es triste que el proveedor de servicios de salud se aproveche del estado vulnerable en que se encuentra la mujer embarazada para obtener dinero por procedimientos obstétricos que muchas veces no son necesarios y la mayoría de las veces no llegan a realizarse.

De ser necesario algún procedimiento que el plan médico no cubre, se debe justificar el mismo al plan médico y de este negarse a pagarlo, entonces es que se puede cobrar directamente al paciente. Tan concientes están los médicos de que esta es una práctica ilegal, que se niegan a darle recibo a las pacientes cuando lo piden y exigen el pago en efectivo. No basta con que las madres se quejen unas a otras, tienen que tomar acción para que se haga público este fraude, conocido por las aseguradoras y el Comisionado de Seguros. Es necesario que se haga una querella contra el médico a las oficinas del plan médico, otra en el Comisionado de Seguros y en la Procuraduría del Paciente.

Sabemos por la experiencia en nuestros grupos de apoyo a madres lactantes y en los de cesáreas, que muchas mujeres tienen miedo que el médico las abandone o tome represalias en su contra. La relación medico paciente es una fiduciaria. El fiduciario es aquel profesional que posee algún tipo de poder, basado en su capacitación especializada, que debe ser usado para el beneficio de otro. Una relación fiduciaria supone dependencia y confianza, y está sujeta a los más altos estándares de conducta ética. El médico ostenta un poder que deberá utilizar para promover el bienestar del paciente.

Existe un conflicto de intereses cuando en el proceso decisional entran a considerarse uno o varios intereses secundarios incluyendo los incentivos económicos que producen acciones o decisiones que se alejan de las prácticas médicas basadas en evidencia científica y contrarias a los intereses de los pacientes. Sabemos que las aseguradoras de servicios de salud y los hospitales han impuesto limitaciones a las decisiones médicas sobre el diagnóstico y las intervenciones terapéuticas. Esto sin embargo no se debe esgrimir como excusa para faltar a la relación fiduciaria médico-paciente. La clase médica debe negociar mejores contratos que no afecten sus intereses económicos, pero no debe usar mecanismos que condicionan y reducen la fidelidad del médico hacia el paciente a través de una mezcla de medidas para disuadir o coaccionar, que ponen el interés del médico en conflicto con el mejor interés del paciente, produciendo serios conflictos éticos, además de conflictos de fidelidad.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Referencias:
- Ortiz-Pommier A. Conflicto de intereses en la relación clínica. Rev Chil Neuro-psiquiatr. 2004;42:29-36.
- Ethical Decision Making in Obstetrics and Gynecology. ACOG Committee Opinion no. 390. American College of Obstetricians and Gynecologists. Obstet Gynecol 2007;110:1479-87.
- American College of Obstetricians and Gynecologists. Code of Professional Ethics. In: Compendium of Selected Publications. Washington, DC: ACOG. 2003.
- Hall JK. Law & Ethics for Clinicians. Vega, TX: Jackhal Books. 2002

sábado, 16 de febrero de 2008

Empleadas a jornada parcial abandonadas a su suerte…

La ley 427, según enmendada, establece que la madre trabajadora que labora a jornada de tiempo completo de siete (7) horas y media (1/2) tiene derecho a una hora diaria de licencia de lactancia dentro de cada jornada de tiempo completo, que puede ser distribuida en dos períodos de treinta (30) minutos cada uno o en tres períodos de veinte (20). La madre, durante este periodo, puede acudir al lugar donde se encuentra la criatura a lactarla, en aquellos casos en que la empresa o el patrono tenga un Centro de Cuido en sus instalaciones o para extraerse la leche materna en el sitio habilitado a estos efectos en su lugar de trabajo. Sin embargo, esta Ley no contempla a las empleadas a tiempo parcial.

Es de conocimiento general que las tiendas por departamentos, las megas tiendas, los restaurantes de comida rápida, y otros negocios, prefieren emplear a personas que trabajen a jornada parcial versus a las de jornada completa. Esto abarata los costos de operación ya que se eliminan para estos empleados los beneficios de seguro médico, vacaciones, días por enfermedad y se paga, en la mayoría de los casos, el salario mínimo.

Esta situación afecta enormemente a las madres lactantes que no cuentan con una licencia de lactancia que les permita extraerse su leche cada 3 horas tal y como recomiendan las autoridades sanitarias del tema. De hecho, nos han llegado informes de que a algunas maestras del Departamento de Educación que tienen jornadas de trabajo de 6 horas les indican que el único periodo que pueden utilizar para extraerse leche son sus horas de capacitación. Esto, unido a que no les proveen un lugar adecuado para la extracción de leche, pone a estas madres en una situación de desventaja y atenta contra el mantenimiento de la lactancia. En igual situación, se encuentran muchas de nuestras estudiantes universitarias y de escuela superior quienes no cuentan con legislación que les garantice su derecho a una licencia de lactancia.

Aunque la Ley 155 de agosto de 2002 ordena a todas las dependencias del Gobierno a designar espacios para la extracción de leche excluye, sin embargo, al resto de las trabajadoras del país y no regula dichos espacios. Creemos que es imperativo que se enmiende la legislación existente para que incluya a las madres que trabajan a jornada parcial, garantizándoles una licencia de 30 minutos por cada 4 horas de trabajo o fracción. Además, se debe definir el lugar de extracción como uno seguro, privado y limpio, lo que descarta de plano un baño público. Esta recomendación es cónsona con lo recomendado por UNICEF al Comité para la Protección de la Maternidad de la Conferencia Internacional del Trabajo, en su 88va. Sesión, en Ginebra, en junio de 2000. Nos parece, sin embargo, que se debe añadir, en el lugar de extracción de leche, además de una silla, una tablilla y un receptáculo de electricidad, un lavamanos con agua corriente, así como jabón y papel para secarse. La protección de la lactancia y la salud de nuestras madres y sus niños y niñas no merecen menos.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

lunes, 14 de enero de 2008

SABOTAJE A LAS MADRES LACTANTES…

Desde hace unos años las compañías de leche artificial y las megatiendas y farmacias tienen como práctica dar cupones de promoción con descuento o regalos anunciando sus productos en los recibos de compra. La práctica, aunque parece inocua, tiene como propósito promocionar sus productos e incitar a las madres a que los usen. Esta, aunque no ilegal en nuestro país, es inmoral.

En el 1981 la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud aprobó el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna con el objetivo de “Contribuir a proporcionar a los lactantes una nutrición segura y suficiente, protegiendo y promoviendo la lactancia natural y asegurando el uso correcto de los sucedáneos de la leche materna, cuando éstos sean necesarios, sobre la base de una información adecuada y mediante métodos apropiados de comercialización y distribución.” Nótese que lo que se pretende es proteger la lactancia materna y asegurar un uso correcto de los sucedáneos cuando éstos son realmente necesarios y que la comercialización de éstos sea bajo unos parámetros éticos.

Las compañías de leche artificial, de alimentos infantiles y de otros sucedáneos de la leche materna, se especializan en sabotear la lactancia materna usando variadas prácticas de comercialización. Estas saben las posibilidades increíbles de lucro que tiene el mercado de la alimentación infantil. La industria de alimentos infantiles es una muy lucrativa; se estima que ésta generó más de 25,000 millones de dólares en el 2006. La leche artificial (fórmula) compone el 64% del total de estas ventas, representando $16,000 millones en ganancias. Para generar esta cantidad de ganancias la industria no escatima en estrategias de mercadeo de sus productos.

En un estudio que realizáramos recientemente, un inventario de 32 marcas y tipos de fórmula de EEUU en una tienda por departamentos en Puerto Rico en enero de 2006, demostró que el costo mensual de la fórmula más barata fue de $77.24 y de la más cara $294.13. Usando el número de nacimientos vivos en Puerto Rico para el 2003, un total de 50,803, en un escenario conservador donde el 15% de estos niños fueran alimentados con fórmula, estimamos que el costo anual de la compra de fórmula y una hospitalización por diarreas alcanza de $14,279,809.85 a $34,113,401.65. En el mejor escenario en donde a todos los infantes se les diera leche materna durante su primer año de vida la industria de la leche artificial tendría unas pérdidas económicas de $47,089,211.52, asumiendo solamente el costo de la fórmula más barata.

El Código no es una ley y su implantación legislativa es obligación de los gobiernos y su cumplimiento es obligación, además, de las organizaciones no gubernamentales, los grupos profesionales, las instituciones, los individuos interesados y los fabricantes y distribuidores. En Puerto Rico aparte de la Ley 79, la cual prohíbe el suministro de sucedáneos de la leche materna a los recién nacidos en los hospitales, a no ser por indicación médica o consentimiento de la madre, no existen leyes que adopten el Código y regulen la comercialización de la industria de alimentos infantiles. No hay que esperar a que el Código se convierta en ley; se puede actuar ahora removiendo toda promoción de leche artificial o productos suplementarios de las oficinas y hospitales y denunciando las prácticas inescrupulosas de las compañías. NO seamos cómplices del sabotaje a la lactancia materna y al amamantamiento. El Código es sólo una herramienta, no sirve de nada si no se pone en práctica; todos debemos jugar un papel importante en fomentar el que se adopte legislación que implante la práctica del Código.

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Fuentes y referencias:
Parrilla-Rodríguez AM, Pérez-Hernández E, Dávila-Torres RR, Rodríguez-Reyes Z. The Economic Impact of Purchase of Artificial Milk and Admission for Diarrheal Disease of the Personal Income of Puerto Rican Families. [Abstract]. Breastfeeding Medicine 2007;2:190.
http://www.draparrilla.com/pdf/economic_impact.pdf

Parrilla Rodríguez, A.M., & Gorrín Peralta, J.J. Aspectos Éticos en la Promoción de la Lactancia Humana y el Amamantamiento. Puerto Rico Health Sciences Journal, 19,145-151.
http://www.draparrilla.com/pdf/aspectos-eticos-lactancia.pdf

Organización Mundial de la Salud. Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna. Ginebra 1981.

Para más información sobre el Código y las violaciones a este visitar:
http://www.ibfan-alc.org/codigo-internacional.html
http://www.promani.org/ibfanpr.html
Este trabajo por Ana M. Parrilla-Rodríguez tiene una licencia bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0)

sábado, 24 de noviembre de 2007

“AFÍRMALO EN CINCO MINUTOS… NO MAS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES”

Con este lema la Oficina de la Procuradora de las Mujeres promueve este lunes 26 de noviembre a las 10am, una actividad en la cual por cinco minutos se leerá una proclama de denuncia y reclamo de cese de la violencia contra las mujeres. La violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones no puede justificarse, sea esta física, sexual, moral o psicológica. La violencia contra las mujeres es producto de la desigualdad de género en una sociedad que nos discrimina y nos coloca en una situación de inferioridad y subordinación frente a los hombres por el mero hecho de ser mujeres.

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer, conocida como Convención de Belem do Pará, plantea que esta violencia surge de “las relaciones de poder históricamente desiguales entre mujeres y hombres”. Esta violencia no es un problema individual sino más bien social.

Un tipo de violencia que pasa desapercibida en la sociedad es la violencia en el parto y en el nacimiento. En este tipo de violencia moral y muchas veces física, se utiliza la condición de madre de la mujer para violentarle sus más mínimos derechos humanos durante el embarazo y el parto. El desbalance del poder entre el médico/a y la mujer y el monopolio de la prestación de servicios del parto por parte de los/as obstetras crea una situación de indefensión entre las mujeres ante su proveedor/a. ¿Cuáles son las formas de violencia en el parto? La medicalización del parto normal con el uso excesivo de la tecnología e intervenciones quirúrgicas, la restricción de movimiento, el uso continuo del monitor electrónico, la prohibición de las doulas o acompañantes del parto, la episiotomía de rutina, la prohibición de ingerir alimento, la soledad y desamparo, la escasez de alternativas no farmacológicas para aliviar el dolor, la separación de la pareja, el rompimiento del vínculo mamá-bebé y el no permitir intentar un parto vaginal después de una cesárea son algunas de las manifestaciones de esta violencia.

Esta violencia no se mide y no se toma en consideración el efecto perjudicial que tendrá en la díada. Como bien señalaran los autores del video “Callate y pujá” – La violencia ejercida en cada nacimiento sigue sembrando la violencia en el mundo. La violencia en el parto no es un asunto privado, ya que se trata de una violación de nuestros Derechos Humanos. El estado está obligado a garantizarnos a todas el derecho a tener un parto libre de violencia en donde se nos permita tomar decisiones informadas, sin presiones ni atropellos. En donde se respeten estas decisiones y no se juegue con nuestros sentimientos.

Recordemos las palabras de la activista y escritora Suzanne Arms: “Sí anhelamos crear un mundo sin violencia donde el respeto y la ternura logren reemplazar el miedo y el odio, debemos comenzar con el trato que nos damos al comienzo de la vida. Pues es ahí donde se cimientan nuestros patrones más profundos. A través de estas raíces crece el temor y la enajenación o el amor y la confianza.”

Nos unimos a esta campaña en contra de la violencia y los/as exhortamos a que afirmen en cinco minutos TODOS los días… ¡NO MAS VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES EN EL PARTO!”

Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM

Fuentes:
http://www.promani.org/
http://www.elpartoesnuestro.es/
http://www.motherfriendly.org/
http://www.iidh.ed.cr/documentos/pedagogicasorganismos/cefemina%20costa%20rica.htm

Este trabajo por Ana M. Parrilla-Rodríguez tiene una licencia bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported (CC BY-NC-ND 3.0)

jueves, 8 de noviembre de 2007

En peligro el inicio de la lactancia

En los últimos años he oído muchos testimonios de madres con dificultad para iniciar la lactancia debido a los problemas relacionados con la medicalización excesiva del parto. La evidencia científica señala que la medicalización del proceso reproductivo afecta el inicio de la lactancia. Muchas de las prácticas médicas utilizadas por nuestros obstetras pueden tener un efecto negativo sobre el inicio y mantenimiento de una lactancia exitosa. Toda vez que algunas de esas prácticas no están basadas en evidencia científica, su uso a menudo excesivo en nuestro medio ambiente requiere que la madre se prepare para dialogar con su proveedor obstétrico sobre la preferencia de ésta en cuanto a su utilización.

Una parte esencial de la preparación de una madre para amamantar es el apoderamiento de ésta para recuperar el protagonismo que le corresponde en la realización de su parto. La medicina paternalista, donde el proveedor toma las decisiones unilateralmente, debe quedarse en el siglo pasado. En el nuevo milenio, la mujer debe retomar el control del proceso reproductivo. La óptima relación entre el médico y la madre embarazada debe ser una de colaboración y participación en la toma de decisiones. Los beneficios para ambas partes de este modelo han quedado demostrados.

La elevada tasa de cesáreas, el uso rutinario del monitor electrónico, las inducciones electivas, el uso de analgesia/anestesia farmacológica, el uso indiscriminado de la episiotomía, y la separación de la madre y su bebé son algunas de la prácticas que pueden afectar la lactancia. Esto unido a las pocas destrezas y conocimientos que tienen los proveedores hospitalarios de salud para ayudar a la madre son los responsables de que muchas madres no den el pecho a sus bebés en el hospital o lo den de forma parcial.

En nuestro país existen leyes que protegen el derecho de la madre a alimentar a su bebé con su leche como lo es la ley 79 de 2004, la cual prohíbe el suministro de sucedáneos de la leche materna a los recién nacidos, en los hospitales, a no ser por indicación médica o consentimiento de la madre. Contamos a además con la ley 156 de 2006 que requiere entre otras cosas que se provean alternativas que protejan tanto a la madre como a su bebé en sus aspectos físicos, biológicos y psicológicos. Refuerza además la política pública de la lactancia, reiterando la obligación de orientar a la madre y al padre sobre los beneficios del amamantamiento. También se garantiza el alojamiento conjunto de la madre y su recién nacido en la institución hospitalaria donde tuvo lugar el parto, y el respeto a la decisión de la mujer de proveer como único alimento para su bebé la leche materna.

La vigilancia del cumplimiento de estas leyes no ha sido efectiva y muchas madres y padres no tienen los recursos para radicar las querellas y validar sus derechos con las autoridades correspondientes. Hasta que el estado no haga que estas leyes se cumplan a cabalidad el inicio de la lactancia y el parto humanizado estarán en peligro.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM