Se han anunciado en la prensa de Puerto Rico y en las redes sociales varias actividades para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna auspiciadas por Nestlé-Gerber y organizaciones públicas y privadas. La Alianza Mundial para la Lactancia Materna (WABA) lleva 22 años al timón de la celebración de la Semana Mundial de Lactancia Materna (SMLM). WABA es una coalición mundial de personas, organizaciones y redes dedicada a la protección, promoción y apoyo a la lactancia materna en todo el mundo, fundamentada en la Declaración de Innocenti, los Diez Pasos para Nutrir el Futuro y la Estrategia Mundial de OMS/UNICEF para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño.
Jennifer Mourin, Coordinadora Global de WABA para la Semana Mundial de la Lactancia Materna expresó “ WABA no reconoce, aprueba o apoya las actividades de la Semana Mundial de la Lactancia patrocinadas por Nestlé-Gerber en Puerto Rico ya que contraviene nuestra política: WABA no acepta patrocinio de ninguna índole de las compañías fabricantes de sucedáneos de la leche materna, equipos relacionados y alimentos complementarios. WABA exhorta a quienes participan de la Semana Mundial de la Lactancia Materna a respetar y a unirse a esta posición ética.”
Marta Trejos, abogada y Coordinadora Regional de IBFAN para América Latina y el Caribe comentó: “La SMLM es una oportunidad para denunciar las prácticas de mercadeo inescrupulosas de las industrias de alimentos infantiles y productos conexos que son el mayor obstáculo a la lactancia materna y constituyen una clara violación a los derechos de las madres, niños y niñas. Si empresas como NESTLÉ ahora aparecen con piel de cordero celebrando la SMLM es porque la quieren utilizar para vender sus productos. Si realmente antepusieran la salud y los derechos de las madres y sus bebés, dejarían de violar las leyes y se dejarían de prácticas inescrupulosas y dañinas. WABA inició las SMLMs en 1992 y desde entonces, cada año, independientemente del tema escogido, se recalca que las industrias de alimentos infantiles anteponen sus ganancias sobre la salud infantil y de las madres y constituyen un serio obstáculo a la lactancia materna.”
Nos sorprende de sobre manera que la industria de alimentos infantiles y de sucedáneos de la leche materna auspicien una actividad de celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna apropiándose del lema y en claro conflicto ético con los lineamientos de esta celebración. Parece ser que las organizaciones privadas y públicas que están coauspiciando está actividad desconocen la existencia del Código Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna y la Política Pública para la Promoción de la Lactancia Materna de Puerto Rico. El conflicto de interés es claro.
Nestlé es conocido como un gran violador de Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y posteriores resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud. El asociado de WABA, la Red Internacional de Grupos pro Alimentación Infantil (IBFAN), ha documentado y publicado numerosos informes y documentos sobre esta materia, incluyendo su más reciente publicación: Rompiendo las reglas (BTR), Eludiendo las Reglas 2014. Por favor, consulte también Comunicado de Prensa de IBFAN Asia aquí:http://ibfan.org/heinz-nestle-abbott-breaking-the-rules-misleading-mothers .
La Coalición para la Lactancia Materna en Puerto Rico estará celebrando la Semana Mundial de la Lactancia Materna en Plaza la Américas el 15 , 16 y 17 de agosto. Tendremos exhibidores, conferencias, recursos profesionales y sorpresas. Apoyemos y eduquemos sobre la LACTANCIA MATERNA... Un triunfo para toda la vida, sin presiones comerciales ni auspicio de la industria. ¡Los esperamos! Incluye tu HT #respetemoslalactancia .
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, IBCLC
Coordinadora Nacional de IBFAN en Puerto Rico
Otras actividades gratuitas de grupos u organizaciones que avalan el Código Internacional de la Lactancia Materna:
Se Pare: 1ro de agosto Café Teatro América, Pueblo de Vega Baja. 9:30am-2:00pm. Gran tetada a la 1 pm. Habrá merienda y almuerzo. Información 787.855.0025 / 787.501.2629 / 787.640.5095
Segundo Congreso de Parto y Lactancia – Mayagüez – Sábado, 9 de agosto. Club Rotario de Mayagüez, Calle Minerva #58. 9 am a 6 pm. Gran Lactada a las 11:00 am. Información 787-370-5777, 787-360-7749, 787- 667-8119
Referencias:
Comunicación electrónica – Marta Trejos
Comunicación electronica - Jennifer Mourin,
Comunicado de Prensa – Coalición para la Lactancia Materna en Puerto Rico – 31 de julio de 2014
On the Trail of Code Compliancy. http://kellymom.com/bf/advocacy/trail-of-code-compliancy/
Monitoring baby food companies around the world. http://www.babymilkaction.org/monitoring-global
jueves, 31 de julio de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
Hacia la prevención segura de la primera cesárea
El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG)
y la Sociedad para la Medicina Materno-Fetal (SMFM) acaban de inaugurar una
nueva serie de publicaciones periódicas llamada “Obstetric Care Consensus” (Consenso en el Cuidado Obstétrico). La
primera de estas publicaciones, que aparecerá concurrentemente en marzo de 2014
en dos revistas de gran prestigio en el campo de la salud reproductiva, “Obstetrics and Gynecology” y la “American Journal of Obstetrics and
Gynecology”, trata sobre la prevención segura de la cesárea primaria. No es
por casualidad que la edición inaugural de esta nueva publicación atiende el
tema del nacimiento por cesárea. En los últimos 40 años, la tasa de nacimientos
por cesárea en los Estados Unidos aumentó de 5% a 33%. Este aumento en las
cesáreas no ha venido acompañada de reducciones concomitantes en las
mortalidades y morbilidades maternas y neonatales. Toda vez que la cesárea se
supone que sea una intervención de cirugía mayor que debiera servir para proteger la salud y la vida del bebé, la
madre o las de ambos, y no habiéndose visto que haya ocurrido ese efecto
proporcionado al aumento tan marcado en la tasa de cesáreas, se levanta la
preocupación de que se esté sobreutilizando innecesariamente la cesárea. En
Puerto Rico, el problema es mucho peor, toda vez que nuestra tasa de cesárea (48.4%
en 2012) es mucho más alta que la tasa promedio en los EEUU (32.8% en 2012),
mientras que nuestras tasas de mortalidad neonatal e infantil, bajo peso al
nacer, partos pre-término y mortalidad materna se mantienen mucho más altas que
en los Estados Unidos. Esta realidad es un grave problema de salud pública para
nuestras madres, sus bebés y la familia puertorriqueña.
Al estudiar este tema tan importante para nuestra
sociedad es importante poner en justa perspectiva los riesgos y beneficios de
la cesárea y del parto vaginal. No hay duda, y así lo demuestra la evidencia
científica, que para la gran mayoría de los embarazos, la cesárea conlleva
mayores riesgos de morbilidad y mortalidad materna que el parto vaginal. La
mortalidad materna, para dar un ejemplo, es 3-4 veces mayor en la cesárea que
en el parto vaginal. Las morbilidades maternas aumentadas asociadas a la
cesárea incluyen: hemorragias que requieran remover el útero y/o la administración
de transfusiones, rotura uterina, complicaciones de la anestesia, arresto
cardiaco, fallo renal, problemas respiratorios, tromboembolismo, infecciones
severas, hematomas y disrupción de la herida. El documento de consenso en el
cuidado obstétrico hace énfasis en los efectos negativos de la primera cesárea
en los futuros embarazos, citando trabajos que señalan una mayor incidencia de
placenta previa, placenta accreta y mortalidad materna en ellos.
Entre las recomendaciones que se ofrecen en este
documento para la prevención segura de la primera cesárea están las siguientes:
- Durante
la primera y segunda etapa del parto - La
primera razón por la cuál los obstetras hacen una cesárea es la llamada
distocia, o el parto que no progresa. Se han reevaluado las definiciones hasta
ahora sostenidas para diagnosticar distocia. De gran importancia para las
madres en Puerto Rico es el hecho de que ha cambiado la definición de cuando
comienza la fase activa del parto. Anteriormente se consideraba que esto
ocurría alrededor de los 4 centímetros de dilatación. La nueva evidencia ha
demostrado que el comienzo real de la fase activa del parto es a los 6
centímetros. De modo que no sería correcto diagnosticar un arresto de la fase
activa del parto antes de los 6 centímetros. No puede arrestarse, o detenerse,
algo que todavía no ha comenzado. De ocurrir un cese de la dilatación luego de
llegarse a los 6 centímetros, podrían romperse las membranas si todavía están
intactas y permitirse por lo menos 4 horas adicionales de parto en presencia de
contracciones espontáneas adecuadas o 6 horas adicionales con administración
correcta de oxitocina si las contracciones espontáneas no son adecuadas. Este nuevo
protocolo no provocará daño al bebé si su condición es buena y puede evitar la
realización de una cesárea con sus potenciales complicaciones.
- Monitoreo
del latido cardiaco fetal - La
realización de una cesárea por la presencia de alteraciones del latido cardiaco
fetal ha sido reevaluada también. La nueva categorización del trazado cardiaco
fetal durante el parto reserva la cesárea para aquellos trazados categoría III
que no respondan a medidas de resucitación fetal intrauterina (hidratación
materna, administración de oxígeno, cambios de posición materna, estimulación
del bebé, eliminación de drogas que provocan contracciones, agentes
tocolíticos, examen pélvico para descartar prolapso del cordón umbilical, amnioinfusión
y verificación de la presión arterial materna). Se estima que muchas cesáreas
por alteraciones del latido cardiaco fetal se hacen por trazados categoría II y
son, por lo tanto, innecesarias.
- Inducción
del parto – La inducción del parto aumenta tres veces el riesgo
de una cesárea. No se debe realizar una inducción antes de las 41 semanas de
gestación cumplidas a menos que exista
un riesgo médico a la salud de la madre o el feto. Antes de decir que la
inducción ha fallado es necesario esperar 24 horas o más y administrar
oxitocina de 12 a 18 horas después de tener membranas rotas.
- Presentación
de nalgas - Otra causa actual de cesáreas que debiera
modificarse de acuerdo a este trabajo es la de la presentación fetal de nalgas.
Esta condición, que se presenta en 3.8% de los embarazos, provoca actualmente la
realización de una cesárea en la gran mayoría de estos casos. El documento de
consenso recomienda que los obstetras ofrezcan y lleven a cabo la versión
externa, la maniobra para cambiar la presentación del bebé a una de cabeza,
toda vez que la evidencia ha demostrado que las madres a quienes se les ha
practicado una versión externa exitosa dan a luz por vía vaginal la mayoría de
las veces. La presentación fetal debe evaluarse y documentarse a partir de las
36 semanas a fin de permitir que pueda ofrecerse la versión externa.
- Sospecha
de un bebé grande - La
sospecha de que el bebé es “muy grande” no es una indicación para provocar el
parto y es muy rara vez una indicación para hacer una cesárea. La recomendación
del ACOG es que se limite a bebés con peso estimado de 5,000 gramos (11 libras),
o de 4,500 gramos (10 libras) en madres diabéticas. Estos pesos ocurren muy
raramente. Debe orientarse a las madres, además, que los estimados del peso
fetal son imprecisos, especialmente tarde en el embarazo, y que los sonogramas
hechos entonces se asocian a un aumento en las cesáreas sin evidencia de
beneficio para el bebé.
- Embarazo
gemelar - El embarazo de gemelos es otro tema abordado en el
documento de ACOG y SMFM. La tasa de cesáreas en estos casos aumentó de 53% en
1995 a 75% en 2008 en EEUU, solamente 13 años. Aún cuando ambos gemelos
presentaban de cabeza las cesáreas aumentaron de 45 a 68%. Esto, a pesar de que
la cesárea no mejora los resultados de los partos gemelares cuando el primer
bebé presenta de cabeza. El texto de Obstetricia de Williams, edición #23 de
2010, señala que en el 87% de los embarazos gemelares el primer bebé está en
presentación de cabeza al momento de la admisión de parto. La mayoría de los
embarazos gemelares, por lo tanto, son candidatos a parto vaginal.
- Infección
por herpes simplex - Las
madres con historial de infecciones por el virus de herpes simplex deben
recibir terapia supresiva con acyclovir de 3-4 semanas antes de su fecha
probable de parto. Esta intervención reduce el riesgo de que la madre tenga
lesiones activas de herpes al ponerse de parto, pues ello constituye una
indicación aceptada para hacer una cesárea, para evitar las consecuencias
severas que este virus puede tener sobre el neonato. Es importante que la madre
sepa que NO se recomienda una cesárea por tener historial de herpes en el
pasado si no se identifican lesiones activas del virus durante el parto.
- Acompañamiento
durante el parto -Por
último, pero no menos importante, el documento de ACOG y de SMFM recoge la
evidencia científica que ha probado que la presencia de apoyo contínuo con una
doula en el parto se asocia a una mayor satisfacción de la madre y a una
reducción estadísticamente significativa en las tasas de cesáreas. Toda vez que
la utilización de la doula no tiene efectos secundarios dañinos, se apoya su
utilización.
Acogemos con beneplácito esta publicación de estas dos
prestigiosas organizaciones y la creación de esta nueva serie de Consenso en el
Cuidado Obstétrico. La utilización conciente de la mejor evidencia científica
que continúa apareciendo favorece cada vez más la cautela en la utilización
indiscriminada de la tecnología y señala la ruta hacia la humanización del
parto mediante una reducción en la tasa de cesáreas, la presencia de personal
de apoyo (la doula) en el parto y la recuperación del protagonismo de la mujer
en su reproducción. Estaremos atentos a las publicaciones futuras. Exhortamos a
las madres a que dialoguen con su proveedor/a de atención al embarazo y el
parto sobre estos cambios en los protocolos que se han observado hasta ahora y
las nuevas evidencias que los provocan.
José J. Gorrín Peralta, MD, MPH,
FACOG, FABM
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD,
MPH, FABM, LCCE
Referencias:
American College of Obstetricians and
Gynecologists and Society for Maternal-Fetal Medicine. Safe prevention of the
primary cesarean delivery. Obstetric Care Consensus No.1. American College of
Obstetricians and Gynecologists. Obstet Gynecol 2014;123:693-711. Published
concurrently in the March 2014 issue of the American
Journal of Obstetrics and Gynecology.
American College of Obstetricians and
Gynecologists. Management of Intrapartum Fetal Heart Rate Tracings. Practice
Bulletin #116. November 2010. Reaffirmed
2013.
Cunningham FG, Leveno KJ, Bloom SL,
Hauth JC, Rouse DJ, Spong CY. Williams Obstetrics. 23rd edition.
McGraw Hill Medical. 2010.
Martin J, Hamilton BE, Osterman MJK,
Curtin SC, Mathews TJ. Division of Vital Statistics. Births: Final Data for
2012, Vol 62, Num. 9 December 30, 2013 National Vital Statistics Reports
martes, 22 de octubre de 2013
¿Baja producción de leche?.......
Todos los días por lo menos una madre me pregunta qué hace para aumentar su producción de leche. Muchas realmente no tienen un problema de producción, más bien una percepción equivocada de que tienen baja producción de leche. La mayoría de las que no están produciendo leche son madres trabajadoras que están mucho tiempo separadas de sus bebés y/o no se extraen suficiente leche en ese periodo.
Siempre les digo que si su bebé está aumentando bien de peso y creciendo bien no tienen un problema real de producción de leche. El hecho de que el bebé quiera estar pegado al pecho por mucho o poco tiempo o sólo encuentre consuelo en el pecho de mamá no quiere decir que hay una baja producción de leche. El indicador más confiable de un problema de baja producción de leche es un infante con una ganancia de peso o crecimiento inadecuadas.
La madres que trabajan fuera encuentran otros problemas, entre ellos demasiado tiempo de separación entre mamá y bebé, horarios de trabajo prolongados y erráticos, poco tiempo de extracción y un cuidador o cuidadora que da demasiada leche al bebé. A éstas les recomiendo que deben extraerse la leche en el trabajo por lo menos cada tres horas desde la última vez que le dieron el pecho a su bebé y de ahí por lo menos cada tres horas hasta que vuelvan a darle el pecho. En las tardes, noches y el resto del tiempo deben darle el pecho al bebé frecuentemente. No hay duda que los bebés que duermen toda la noche presentan un reto, ya que no permiten que haya un estímulo frecuente al pecho, y además de las largas horas del día también pasan periodos demasiado largos de noche sin mamar. En estos casos el colecho seguro puede ayudar a que el bebé estimule el pecho más frecuentemente a la vez que mamá recibe su merecido descanso.
Otro reto que tienen las madres trabajadoras es que el cuidador o la cuidadora del infante le da demasiada leche y/o no sabe como manejar ésta. Hemos dado algunas sugerencias en otro escrito a los cuidadores sobre el manejo de la leche materna y las cantidades de leche que se le deben dar a un bebé lactando. Busca un cuido que siga tus recomendaciones y que te ayude a proteger la leche que te extraes para tu bebé. El bebé lactado es necesario cargarlo mucho tiempo en brazos y no siempre que llora es porque tiene hambre.
Trabajar fuera del hogar y criar es un reto para toda madre. Trabajar fuera del hogar y dar el pecho podría ser un reto mayor. Sin embargo, no hay duda que continuar dando el pecho es la mejor alternativa pues te permite ofrecerle a tu bebé la mejor nutrición física y emocional. Compartes unos momentos exclusivos y únicos con él o con ella cuando estás lactando. Si tienes problemas con tu producción de leche indaga qué puede ser lo que lo está ocasionando y trata de corregirlo.
No hay pastillas, ni tés, ni galletas, ni nada mágico, es sólo dar el pecho o extraerse leche frecuentemente y eficientemente.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
Siempre les digo que si su bebé está aumentando bien de peso y creciendo bien no tienen un problema real de producción de leche. El hecho de que el bebé quiera estar pegado al pecho por mucho o poco tiempo o sólo encuentre consuelo en el pecho de mamá no quiere decir que hay una baja producción de leche. El indicador más confiable de un problema de baja producción de leche es un infante con una ganancia de peso o crecimiento inadecuadas.
La madres que trabajan fuera encuentran otros problemas, entre ellos demasiado tiempo de separación entre mamá y bebé, horarios de trabajo prolongados y erráticos, poco tiempo de extracción y un cuidador o cuidadora que da demasiada leche al bebé. A éstas les recomiendo que deben extraerse la leche en el trabajo por lo menos cada tres horas desde la última vez que le dieron el pecho a su bebé y de ahí por lo menos cada tres horas hasta que vuelvan a darle el pecho. En las tardes, noches y el resto del tiempo deben darle el pecho al bebé frecuentemente. No hay duda que los bebés que duermen toda la noche presentan un reto, ya que no permiten que haya un estímulo frecuente al pecho, y además de las largas horas del día también pasan periodos demasiado largos de noche sin mamar. En estos casos el colecho seguro puede ayudar a que el bebé estimule el pecho más frecuentemente a la vez que mamá recibe su merecido descanso.
Otro reto que tienen las madres trabajadoras es que el cuidador o la cuidadora del infante le da demasiada leche y/o no sabe como manejar ésta. Hemos dado algunas sugerencias en otro escrito a los cuidadores sobre el manejo de la leche materna y las cantidades de leche que se le deben dar a un bebé lactando. Busca un cuido que siga tus recomendaciones y que te ayude a proteger la leche que te extraes para tu bebé. El bebé lactado es necesario cargarlo mucho tiempo en brazos y no siempre que llora es porque tiene hambre.
Trabajar fuera del hogar y criar es un reto para toda madre. Trabajar fuera del hogar y dar el pecho podría ser un reto mayor. Sin embargo, no hay duda que continuar dando el pecho es la mejor alternativa pues te permite ofrecerle a tu bebé la mejor nutrición física y emocional. Compartes unos momentos exclusivos y únicos con él o con ella cuando estás lactando. Si tienes problemas con tu producción de leche indaga qué puede ser lo que lo está ocasionando y trata de corregirlo.
No hay pastillas, ni tés, ni galletas, ni nada mágico, es sólo dar el pecho o extraerse leche frecuentemente y eficientemente.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
viernes, 18 de octubre de 2013
El embarazo “a término” - Nuevas definiciones importantes
En Puerto Rico tenemos un problema crónico muy serio
dentro de los muchos problemas que inciden sobre la salud reproductiva. Se
trata de los nacimientos de bebés pre-término, aquellos que nacen antes de
cuándo debieran nacer. Dice nuestro refranero popular que la fruta debe
gotearse de la mata cuando está madura, y no antes. En el caso del parto
pre-término, las posibles consecuencias pueden ser, y con frecuencia son,
desastrosas para el bebé. Desde un aumento en la mortalidad neonatal (la muerte
de un bebé nacido vivo antes de cumplir una semana de vida), el parto
pre-término aumenta el riesgo para el bebé de complicaciones respiratorias,
neurológicas e inmunológicas. Estas
complicaciones provocan a menudo consecuencias permanentes en la vida de ese
bebé. En la actualidad la tasa de partos pre-término en nuestro país es de 17.6 (1). Debemos aspirar a una tasa que esté
por debajo de 11.7 (2).
Ante esta realidad debemos considerar el hecho de que
en las últimas décadas se ha visto un aumento notable en el número de
nacimientos que ocurren porque el obstetra interviene para provocar su
nacimiento antes de que ocurra el comienzo espontáneo del parto. Nos referimos principalmente a dos intervenciones, la
inducción del parto sin una indicación médica válida y la cesárea repetida. La
primera de éstas ocurre cuando el médico provoca el comienzo del parto
artificialmente mediante alguna de las opciones farmacológicas disponibles,
usualmente la administración de oxitocina (Pitocina®) y/o alguna de
las prostaglandinas. El Departamento de Salud de PR (DS) ha tenido conocimiento
desde 2005 de que el 60% de los partos se induce en nuestro país, por resultados de un
estudio hecho en esa agencia (3). La recomendación
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que ningún país tenga una tasa
de inducciones del parto mayor de 15% (4). Esta tasa
recomendada es producto del estudio de la evidencia disponible en el sentido de
que hasta 15% de los embarazos podrían sufrir de alguna condición que hiciera
recomendable provocar el comienzo del parto y el nacimiento del bebé sin
esperar por el comienzo espontáneo del parto. En esos casos la inducción podría
ser aceptable. Sin embargo, la tasa de 60%, cuatro veces la recomendada, no
puede explicarse basándonos en la evidencia científica disponible. Sabemos, por
otro lado, que las inducciones del parto sin indicación médica válida, son la
orden del día en algunos hospitales y por algunos obstetras.
La otra intervención
obstétrica que provoca el nacimiento del bebé antes de comenzar el parto es la
cesárea repetida. Con una tasa total de cesáreas en nuestro país de sobre 46.7%,
y la lamentable, e inexcusable, escasez de obstetras en nuestro país que honran
el derecho de una mujer a intentar un parto vaginal después de una cesárea
(TOLAC, por sus siglas en inglés), a un número innecesariamente alto de mujeres
se les está programando una cesárea repetida electiva, antes de comenzar el
parto (1). Con frecuencia, se les da fecha a estas madres para la inducción o
la cesárea electiva repetida mediante criterios equivocados utilizados por
algunos/as obstetras y se les realizan esos procedimientos antes de lo
recomendado por la evidencia actualizada y las normas y estándares vigentes. A
ellas nos dirigimos en esta ocasión.
La definición antigua, ya rechazada por la evidencia
científica, decía que un embarazo a término era uno que concluía entre las 37 y
las 42 semanas (5). Pero datos recientes han demostrado que los resultados
maternos y neonatales no son los mismos a través de ese periodo de seis
semanas. Sabemos que la frecuencia de resultados adversos es menor
cuando el parto ocurre entre las 39 semanas completadas hasta las 40 semanas y
6 días. A la luz de esta evidencia se convocó una reunión de expertos celebrada
el 17 de diciembre de 2012 en Bethesda, estado de Maryland, EEUU (6).
Participaron en ella el Instituto Nacional de Salud de la Niñez y Desarrollo
Humano, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos, la Academia Americana
de Pediatría, la Sociedad de Medicina Materno-Fetal, la “March of Dimes” y la
Organización Mundial de la Salud.
Se discutieron allí las estadísticas vitales de los Estados Unidos, entre ellas la que demuestra que
la mortalidad infantil alcanza su nivel más bajo cuando el/la bebé nace
entre las 39 semanas completadas y las 40 semanas con 6 días. A nivel global la
Organización Mundial de la Salud reportó una tasa de riesgo mayor para
mortalidad neonatal temprana (la muerte de un bebé nacido vivo en los primeros
7 días de vida) para aquellos bebés nacidos entre las 37 semanas y las 38
semanas con 6 días. Queda así demostrado que tanto en los Estados Unidos como
en los países de ingresos bajos o medianos los riesgos tanto de complicaciones como
de mortalidad neonatal son mayores para los bebés nacidos antes de las
39 semanas completadas. Estos hallazgos científicamente sólidos llevaron al
panel de expertos a concluir que hay que redefinir el concepto de embarazo a
término. Ya no se puede decir que se puede inducir un parto sin indicación
válida o realizar una cesárea electiva repetida antes de las 39 semanas
completadas. El/La médico/a que aconseje lo contrario sencillamente está dando
orientación equivocada, obsoleta y descartada, que pone en riesgo al bebé. El
panel de expertos recomendó que los partos que ocurran entre las 37 semanas y
las 38 semanas con 6 días se clasifiquen como “early term” (antes de lo usual o
esperado) para señalar los riesgos a que se someten estos bebés. Los bebés nacidos
entre las 39 semanas y las 40 semanas con 6 días se llamarán “full term”
(completamente a término). Concluyó el panel de expertos que es necesario no
llevar a cabo inducciones sin indicación médica válida ni cesáreas electivas
repetidas antes de completarse las 39 semanas. La madre tiene el derecho de
rehusar una recomendación médica contraria a la evidencia aquí presentada, y
debe hacerlo para proteger a su bebé. Ninguna madre tiene que seguir una
recomendación equivocada de su médico/a.
Un tema importante que la madre debe conocer es que la edad de su
embarazo se establezca de forma confiable. Esto puede lograrse si la fecha de
su última menstruación se conoce, sus ciclos menstruales fueron regulares hasta
ese momento y no estaba usando anticonceptivos orales. De haber alguna duda en
cuanto a las fechas debe hacerse un sonograma obstétrico en el primer
trimestre. Una vez conocida la edad gestacional deben aplicarse las
recomendaciones aquí presentadas. La alta cifra de inducciones del parto hechas
en nuestro país sin indicación médica genuina, y las muchas cesáreas electivas
repetidas que lamentablemente se llevan a cabo, hacen absolutamente necesario
que la madre conozca esta evidencia y haga que su proveedor/a de atención al
embarazo la cumpla. Vemos con demasiada frecuencia que se continúa hablando de
que el bebé ya puede nacer porque se han cumplido 37 semanas. Eso se basa en
información incorrecta, ya rechazada por las nuevas normas aquí presentadas. El
tiempo de la “fe ciega” en el/la médico/a pasó a la historia, la madre
informada puede confirmar si la recomendación de su médico/a es correcta o no.
De no ser correcta tiene el derecho y el deber de no aceptarla.
José J. Gorrín Peralta, MD, MPH, FACOG, FABM
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
Referencias:
(1). Martin JA, Hamilton BE, Ventura SJ, Osterman MJK, and
Mathews TJ. Births: Final data for 2011. National vital statistics reports; vol
62 no 1. Hyattsville, MD: National Center for Health Statistics. 2013.
(2). Healthy People 2020 Topics & Objectives http://www.healthypeople.gov/2020/topicsobjectives2020/objectiveslist.aspx?topicId=26
(3). Departamento de Salud. Secretaría Auxiliar para la Prevención y
Control de Enfermedades. División de Madres, Niños y Adolescentes. Elección del
parto por cesárea: Experiencias y actitudes de la mujer en la toma de decisión
y la práctica del médico. Julio, 2005.
(4). World Health Organization. “Appropriate Technology for Birth,”
Lancet, 1985;8452: 436-7.
(5). Cunningham FG, Leveno KJ, Bloom SL, Hauth JC, Rouse DJ, Spong CY.
Williams Obstetrics 23rd edition. McGrawHill Medical. 2010.
(6). Spong, CY. Defining “Term” Pregnancy. Recommendations from the
Defining “Term” Pregnancy Workgroup. JAMA, Published online May 3, 2013.
martes, 24 de septiembre de 2013
La atención al embarazo y el parto en Puerto Rico y la venta de neveras: una comparación interesante
Cuando usted visita una tienda en la que se venden neveras en Puerto
Rico, como hicimos nosotros en estos días, verá que todos los modelos tienen
adherida una tarjeta con información sobre sus características de capacidad,
mecanismo de deshielo y otras amenidades, así como unos datos sobre su consumo
de energía. Estos datos incluyen un
estimado de costos anuales en consumo de electricidad, en kilovatios y en
dólares, y su posición entre modelos comparables en el mercado. La tarjeta
presenta, además, claras advertencias de la prohibición existente sobre remover
esa tarjeta antes de la venta de la nevera. Esas advertencias aplican en los
Estados Unidos y en Canadá, y están claramente explicadas en los idiomas inglés
y francés. El vendedor de la tienda, por su parte, nos explicó claramente el
contenido y significado de todo lo impreso en la tarjeta. Le preguntamos si
acaso a su tienda, o al fabricante de la nevera, no les parecía que esa tarjeta
constituía una intromisión indebida del gobierno en su negocio y en la gestión
de compra y venta de neveras. Nos contestó que no, que todo lo contrario. Esa información,
nos dijo, le permitía al fabricante demostrar las ventajas competitivas de su
producto frente a los de la competencia. A él, por su parte, le ayudaba a tener
en el inventario de su tienda aquellas neveras con las mejores características
para la venta. Al cliente potencial, nos añadió, le permitía escoger el
producto que más le convenía. Nos pareció muy lógico lo que nos dijo. Le
compramos, por cierto, una nevera.
En estos días se está trabajando en el Senado de
Puerto Rico un proyecto de ley que establecería el derecho de una madre
embarazada a preguntar, y obtener la respuesta, sobre la tasa de cesáreas que
tiene el obstetra que la atiende y el hospital dónde éste le atenderá el parto.
Un proyecto similar se aprobó por la Cámara y el Senado de Puerto Rico en el
2008. Lamentablemente, sufrió el trágico fin de un veto de bolsillo por el
gobernador de entonces. Se opusieron a este proyecto tanto el Colegio Médico de
Puerto Rico, presidido tanto entonces como ahora por el doctor Ibarra, y la
Secretaria del Departamento de Salud de aquel entonces. ¿Cómo es posible, cabe
la pregunta, que al comprador de una nevera se le tenga que dar información
sobre el producto que interesa comprar, pero a la madre embarazada que compra
servicios médicos para cuidar de la salud y la vida tanto de ella como de su
bebé, los médicos y los hospitales no tengan que darle un dato tan básico como
la magnitud del riesgo de que su parto termine con cirugía mayor y no mediante
un parto vaginal? Si hay un país en el mundo en que ese derecho no debiera
cuestionarse, es el nuestro, donde tenemos una tasa de cesáras entre las más
altas del mundo, 46.3%, casi la mitad de las embarazadas. Peor aún es ese dato
cuando lo comparamos con la recomendación internacional de la Organización Mundial
de la Salud, la cual recomienda que ningún país debe tener una tasa de cesáreas
superior al 15%. O sea, 2 de cada 3 cesáreas en Puerto Rico tienen una validez
cuestionable, y encima las madres no tienen derecho a obtener la información
sobre la práctica del obstetra y el hospital que la atienden.
Recordamos a nuestro amigo de la tienda de
neveras. Los fabricantes, y los vendedores, de neveras ofrecen con gusto esos
datos sobre su producto como una prueba de la superioridad de éste frente a la
competencia. Los obstetras y los hospitales debieran hacer lo mismo si piensan
que están haciendo las cosas bien. De hecho, la recomendación actual del
Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), en sus políticas sobre
calidad y seguridad para las madres, dice que esta información debiera estar
disponible de forma transparente por todos los componentes del sistema de
servicios de salud reproductiva. Esconder esos datos y oponerse al recurso
legal, el que le queda disponible a la comunidad, levanta la sospecha de por
qué no quieren decir las estadísticas de cesáreas que realizan los obstetras y
los hospitales. ¿A qué le temen? ¿Qué esconden? Exhortamos a todas las madres y
a todos los puertorriqueños y puertorriqueñas que creen en la verdad y la
transparencia en la prestación de servicios de salud a que apoyen este proyecto
y hagan sentir la fuerza del pueblo sobre los políticos para que no les tiemble
el pulso ante las presiones de los grupos de interés.
José J. Gorrín Peralta, MD, MPH, FACOG, FABM
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
jueves, 25 de abril de 2013
¿Falta de Sol…..ó deficiencia de vitamina D en la leche materna?
La vitamina D ayuda en la absorción y uso de calcio y fósforo y promueve el crecimiento de los huesos. Su deficiencia produce raquitismo. La cantidad de vitamina D y sus metabolitos en la leche humana es de 25 IU. Las nuevas recomendaciones sobre la ingesta de vitamina D emitidas por la Academia Americana de Pediatría son a los efectos de que todos los bebés lactados reciban un mínimo de 400 IU de vitamina D desde su nacimiento. Estas recomendaciones son basadas en la poca exposición que tienen los niños a la luz solar y al hecho de que se han encontrado que algunas mujeres tienen niveles bajos de vitamina D durante y después del embarazo. No es que la leche materna sea deficiente en esta vitamina sino que los niños que no se exponen al sol no pueden sintetizarla. Sin embargo las compañas de leche artificial querido dar la falsa impresión de que la leche materna es deficiente en ésta, ya que se le añade artificialmente a las fórmulas, cuando la realidad es que los niños deben obtener la vitamina D a través de la síntesis en la piel estimulada por los rayos ultravioleta, no a través de la leche materna.
La suplementación es sumamente importante especialmente, en bebés de piel oscura y/o niños que viven en zonas privadas de luz solar, niños que están la mayoría del tiempo cubierto y a los niños a los que se aplican protectores solares. Nuestra postura es que si el niño no se expone a baños de sol (luz indirecta) diariamente, lo cual desgraciadamente no ocurre con frecuencia en nuestro país, entonces se le ofrezca la vitamina D, siempre y cuando se le explique a la madre la verdadera razón de su uso. Un estado adecuado de vitamina D durante el embarazo es importante para el desarrollo esqueletal, la formación de esmalte dental, y el crecimiento y desarrollo general del feto. De igual manera se postula que unos niveles maternos adecuados de vitamina de D durante la lactancia podría producir una leche con niveles adecuados para suplir las necesidades del infante.
Referencias:
American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2012). Breastfeeding and the use of human milk. Pediatrics, 129, e827-841.
Parrilla Rodríguez, A.M. (2013). Guía práctica para una lactancia exitosa. (3raEd). San Juan:Editorial Koiné.
Wagner, C.L., Taylor, S. N., & Hollis, B.W. (2010). New Insights into Vitamin D during Pregnancy, Lactation and Early Infancy. Amarillo, Tx: Hale Publishing.
La suplementación es sumamente importante especialmente, en bebés de piel oscura y/o niños que viven en zonas privadas de luz solar, niños que están la mayoría del tiempo cubierto y a los niños a los que se aplican protectores solares. Nuestra postura es que si el niño no se expone a baños de sol (luz indirecta) diariamente, lo cual desgraciadamente no ocurre con frecuencia en nuestro país, entonces se le ofrezca la vitamina D, siempre y cuando se le explique a la madre la verdadera razón de su uso. Un estado adecuado de vitamina D durante el embarazo es importante para el desarrollo esqueletal, la formación de esmalte dental, y el crecimiento y desarrollo general del feto. De igual manera se postula que unos niveles maternos adecuados de vitamina de D durante la lactancia podría producir una leche con niveles adecuados para suplir las necesidades del infante.
Referencias:
American Academy of Pediatrics, Section on Breastfeeding. (2012). Breastfeeding and the use of human milk. Pediatrics, 129, e827-841.
Parrilla Rodríguez, A.M. (2013). Guía práctica para una lactancia exitosa. (3raEd). San Juan:Editorial Koiné.
Wagner, C.L., Taylor, S. N., & Hollis, B.W. (2010). New Insights into Vitamin D during Pregnancy, Lactation and Early Infancy. Amarillo, Tx: Hale Publishing.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
No a la cacería de BRUJAS
En pleno siglo 21 las mujeres siguen luchando por su derecho a parir como quieran, donde quieran y con quien quieran. Los hospitales y los obstetras les niegan este derecho constantemente.
El diccionario de la Real Academia Española define terrorismo como la “dominación por el terror” o “sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. Nosotros usamos el término terrorismo obstétrico para definir la dominación por el terror que usa la clase obstétrica contra las mujeres privándolas de información verdadera y científica que les permita tomar decisiones informadas libres de coerción. El terrorismo obstétrico incluye además los actos de violencia ejecutados para infundir terror, entre ellos las violaciones a los derechos y la atención mecanizada, tecnocrática, impersonal y masificada del parto.
La clase obstétrica y sus portavoces previenen sobre los incidentes, escasos por cierto, que ocurren bajo el cuidado de las parteras pero no hablan de los frecuentes casos de mortalidad y morbilidad infantil y materna que ocurren en nuestro país debido a la medicalización excesiva del embarazo y el parto. Los servicios a la maternidad en Puerto Rico están controlados, de forma monopólica, por los obstetras. Los planteamientos de los representantes de la clase obstétrica contienen dos errores fundamentales. El primero es partir de la premisa falsa que los servicios que rinden los obstetras son superiores a los que rinden las parteras. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido, desde 1985, que el proveedor idóneo para la atención al embarazo y el parto normal es la partera, no el obstetra, pues los resultados producidos por las parteras en los países del mundo con los mejores indicadores de mortalidad perinatal, mortalidad infantil y mortalidad materna son superiores a los producidos por los obstetras.
Los resultados en Puerto Rico presentan resultados similares. La medicalización indiscriminada de la atención al parto ha producido en Puerto Rico una tasa de cesáreas tres veces mayor que la recomendada internacionalmente (46.2% en 2010), una tasa de nacimientos prematuros de 16.7%, y una tasa de bajo peso al nacer de 12.6%. Somos, de hecho, la única jurisdicción de los Estados Unidos en que la tasa de bajo peso al nacer es la primera causa de mortalidad infantil. El modelo médico- obstétrico en Puerto Rico ha fracasado en producir unas tasas adecuadas en estos indicadores vitales de salud.
El modelo de partería no es, como pretenden presentar los representantes de la clase obstétrica, un modelo obsoleto e inferior al modelo médico. Las parteras han demostrado en todos los países del mundo en que se desempeñan, incluidos los países desarrollados como Estados Unidos y los países de Europa, que logran resultados superiores de salud reproductiva, proveen un servicio humanizado y centrado en la mujer, y a un costo inferior para los sistemas de salud. La partería no es regresar al pasado; es, por el contrario, permitir que Puerto Rico se inserte en las corrientes modernas y superiores del siglo XXI para la atención al embarazo y el parto.
La partera, no importa su linaje (partera profesional certificada, partera de entrada directa, enfermera partera, etc.), es el proveedor idóneo para atender el 85% de los partos. Debe tener cobija legal para que pueda dar servicios a las mujeres en donde ellas quieran, ya sea en su hogar, en un centro de parto o en el hospital. Una de las profesiones más viejas del mundo, la cual ha sido siempre autónoma, no puede estar supeditada a los caprichos y prácticas de otra profesión. Se debe trabajar en un ambiente de colaboración pero no en uno de dominio y control por parte de la clase médica. La partería no es la práctica de la medicina, su modelo es uno basado en el hecho de que el embarazo y el parto son procesos normales de la vida.
En el siglo 21 NO se puede amenazar con que se quiere ser los primeros en Puerto Rico en encarcelar parteras. No estamos en la Inquisición, en donde se quemaron cientos de miles de parteras por el mero hecho de ser sanadoras, conocedoras de las necesidades de las mujeres y la comunidad. La Inquisición fue un penoso episodio de nuestra historia; parece que algunas personas se olvidan de esto. Las mujeres puertorriqueñas no van a permitir este abuso. Ni la clase obstétrica ni sus abogados y abogadas van a poder contra la fuerza moral y los derechos de las mujeres y las parteras.
La posición de la clase obstétrica no representa la opinión de los médicos que creemos en el derecho de las mujeres embarazadas a servicios de excelencia, humanizados y económicamente sostenibles. Señoras y señores obstetras: es hora de honrar el juramento de Hipócrates y el principio de Claudio Galeno: Primum non nocere (primero no hacer daño). Los médicos y las médicas nos debemos a nuestras pacientes y a sus mejores intereses. Los partos son de las mujeres, ellas tienen el derecho a recibir cuidados humanizados y de parir donde quieran, como quieran y con quien quieran. El estado tiene la obligación de garantizar y proteger ese derecho. BASTA YA DE TERRORISMO OBSTÉTRICO Y COERCIÓN NO DISIMULADA.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
José J. Gorrín Peralta, MD, MPH, FACOG, FABM
El diccionario de la Real Academia Española define terrorismo como la “dominación por el terror” o “sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. Nosotros usamos el término terrorismo obstétrico para definir la dominación por el terror que usa la clase obstétrica contra las mujeres privándolas de información verdadera y científica que les permita tomar decisiones informadas libres de coerción. El terrorismo obstétrico incluye además los actos de violencia ejecutados para infundir terror, entre ellos las violaciones a los derechos y la atención mecanizada, tecnocrática, impersonal y masificada del parto.
La clase obstétrica y sus portavoces previenen sobre los incidentes, escasos por cierto, que ocurren bajo el cuidado de las parteras pero no hablan de los frecuentes casos de mortalidad y morbilidad infantil y materna que ocurren en nuestro país debido a la medicalización excesiva del embarazo y el parto. Los servicios a la maternidad en Puerto Rico están controlados, de forma monopólica, por los obstetras. Los planteamientos de los representantes de la clase obstétrica contienen dos errores fundamentales. El primero es partir de la premisa falsa que los servicios que rinden los obstetras son superiores a los que rinden las parteras. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido, desde 1985, que el proveedor idóneo para la atención al embarazo y el parto normal es la partera, no el obstetra, pues los resultados producidos por las parteras en los países del mundo con los mejores indicadores de mortalidad perinatal, mortalidad infantil y mortalidad materna son superiores a los producidos por los obstetras.
Los resultados en Puerto Rico presentan resultados similares. La medicalización indiscriminada de la atención al parto ha producido en Puerto Rico una tasa de cesáreas tres veces mayor que la recomendada internacionalmente (46.2% en 2010), una tasa de nacimientos prematuros de 16.7%, y una tasa de bajo peso al nacer de 12.6%. Somos, de hecho, la única jurisdicción de los Estados Unidos en que la tasa de bajo peso al nacer es la primera causa de mortalidad infantil. El modelo médico- obstétrico en Puerto Rico ha fracasado en producir unas tasas adecuadas en estos indicadores vitales de salud.
El modelo de partería no es, como pretenden presentar los representantes de la clase obstétrica, un modelo obsoleto e inferior al modelo médico. Las parteras han demostrado en todos los países del mundo en que se desempeñan, incluidos los países desarrollados como Estados Unidos y los países de Europa, que logran resultados superiores de salud reproductiva, proveen un servicio humanizado y centrado en la mujer, y a un costo inferior para los sistemas de salud. La partería no es regresar al pasado; es, por el contrario, permitir que Puerto Rico se inserte en las corrientes modernas y superiores del siglo XXI para la atención al embarazo y el parto.
La partera, no importa su linaje (partera profesional certificada, partera de entrada directa, enfermera partera, etc.), es el proveedor idóneo para atender el 85% de los partos. Debe tener cobija legal para que pueda dar servicios a las mujeres en donde ellas quieran, ya sea en su hogar, en un centro de parto o en el hospital. Una de las profesiones más viejas del mundo, la cual ha sido siempre autónoma, no puede estar supeditada a los caprichos y prácticas de otra profesión. Se debe trabajar en un ambiente de colaboración pero no en uno de dominio y control por parte de la clase médica. La partería no es la práctica de la medicina, su modelo es uno basado en el hecho de que el embarazo y el parto son procesos normales de la vida.
En el siglo 21 NO se puede amenazar con que se quiere ser los primeros en Puerto Rico en encarcelar parteras. No estamos en la Inquisición, en donde se quemaron cientos de miles de parteras por el mero hecho de ser sanadoras, conocedoras de las necesidades de las mujeres y la comunidad. La Inquisición fue un penoso episodio de nuestra historia; parece que algunas personas se olvidan de esto. Las mujeres puertorriqueñas no van a permitir este abuso. Ni la clase obstétrica ni sus abogados y abogadas van a poder contra la fuerza moral y los derechos de las mujeres y las parteras.
La posición de la clase obstétrica no representa la opinión de los médicos que creemos en el derecho de las mujeres embarazadas a servicios de excelencia, humanizados y económicamente sostenibles. Señoras y señores obstetras: es hora de honrar el juramento de Hipócrates y el principio de Claudio Galeno: Primum non nocere (primero no hacer daño). Los médicos y las médicas nos debemos a nuestras pacientes y a sus mejores intereses. Los partos son de las mujeres, ellas tienen el derecho a recibir cuidados humanizados y de parir donde quieran, como quieran y con quien quieran. El estado tiene la obligación de garantizar y proteger ese derecho. BASTA YA DE TERRORISMO OBSTÉTRICO Y COERCIÓN NO DISIMULADA.
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
José J. Gorrín Peralta, MD, MPH, FACOG, FABM
miércoles, 23 de mayo de 2012
Un día glorioso…
En la noche del 22 de mayo nos reunimos para celebrar el
alcance de la campaña inne-CESAREA a nivel nacional e internacional, y para
discutir los retos y proyecciones a los cuales nos enfrentaremos. No es
casualidad que celebramos esta actividad durante esta semana, ya que del 21 al
27 de mayo se celebra la Semana Mundial por un Parto Respetado, este año con el
tema del parto y la economía. En esta semana se quiere resaltar el impacto
económico que tienen las prácticas deshumanizadoras del parto, el modelo
tecnocrático de la atención del parto, y el negocio de parir, en nuestras
mujeres, niños y niñas y en la salud fiscal del gobierno, el sistema de salud,
las comunidades y la familia.
El equipo de inne-CESAREA estaba feliz esa noche. Había muchas cosas que celebrar, pero la más importante era el nacimiento de Flor Morales De Jesús, el hijo de Javier Morales, director de la campaña, y de su compañera y mano derecha Tania De Jesús. Flor nació en la mañana de ese día y, aunque todo nacimiento es glorioso, éste es muy especial pues nació por un parto vaginal después de una cesárea (innecesaria) que le realizaran a su madre para el nacimiento de su hermanita. Estamos felices, Tania lo logró, así como queremos que lo logren muchas mujeres en nuestro país. Nuestras felicitaciones.
Hace aproximadamente un año, y poco antes de fallecer, el doctor René Rolando Dávila presentó la idea a los estudiantes de aeMANI de hacer un cartel en pro de la prevención de la cesárea, un grave problema de salud pública. Con una tasa de cesáreas de 48.1% en aquel entonces, 46.3% ahora, y llevando más de 8 años la facultad de nuestro programa alertando sobre esta situación, no había duda de que algo teníamos que hacer. De ahí comenzaron ideas generales y otras más específicas sobre qué se podía hacer.
Todo estudiante que se gradúa de nuestra maestría en salud pública con especialidad en salud de la madre y el niño debe tomar como curso final el SALP 6520 – Laboratorio de la Comunidad, el cual me honro en ofrecer. En este curso el estudiante debe estudiar, diseñar y viabilizar la implantación de una estrategia de salud pública. Javier Morales se nos acercó hace muchos meses con la intención de hacer su trabajo de comunidad en un Plan para la Implantación de una Campaña de Prevención de Cesáreas. Y comenzó lo que se convirtió en el trabajo más grande e impactante que estudiante alguno de este curso haya hecho, la campaña Inne-cesarea. Javier y su equipo de trabajo, porque un salubrista NUNCA trabaja solo, lograron diseñar y validar un trabajo hermoso que incluye una canción lema y vídeo musical, afiches y opúsculos (validados por expertos), pautas en cines, televisión y radio, una excelente página de Internet, presencia en las redes sociales Facebook y Twitter, conferencias, videos educativos, y Teatro-foro, entre otras. Todo esto sin recursos económicos, porque, como decía mi suegro, “sin chavos es que es grande, con chavos cualquiera lo hace”.
La campaña inne-CESAREA es parte de los esfuerzos de la RedMadre Bebé de Puerto Rico (MBnetPR), compuesta por diferentes organizaciones que brindan servicios, educación y apoyo a la mujer en edad reproductiva y a sus hijos, hijas y la familia. Nuestras organizaciones trabajan desde la academia, la comunidad y el servicio directo. La misión de la MBnetPR es alertar y educar a la comunidad, gobierno y proveedores de servicios sobre los beneficios para el colectivo social de integrar estos cambios fundamentales para restablecer la armonía y respeto en la normalidad de los procesos fisiológicos. Las organizaciones que componen la MBnetPR son: la División de Educación y Alcancea la Comunidad del Programa de Salud de la Madre y la/el Niñ@, el Programa Educativo de Enfermeras Parteras, ambos programas de la Escuela Graduada de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico, además la Asociación de Estudiantes de Madres y Niñ@s (aeMANI), la Fundación Puertorriqueña para la Protección de la Maternidad y la Niñez (PROMANI) y la Cooperativa de la Mujer(Coopmujer).
Además del apoyo de la Red Madre Bebé de Puerto Rico,
inne-CESAREA cuenta con la colaboración de varias organizaciones en lo que
hemos denominado la Alianza inne-CESAREA. Hemos logrado la atención internacional con un
video que hasta el momento tiene más de 36,000 vistas desde su lanzamiento el
29 de febrero. Pudimos disfrutar de la interpretación de la canción lema de la
campaña interpretada por su autor, el cantante Carlos Padilla y el coro de inne-CESAREA.
Se presentaron los resultados de la campaña en cuanto a presentaciones,
cobertura de prensa, alcance de los vídeos educativos en YouTube entre otros.
Todos resultados impactantes medidos estadísticamente. Contamos con la lectura
del poema No más, un manifiesto contra la violencia obstétrica, de la escritora
y defensora de los derechos de la mujer Karla Ferrer. Dramatizado éste por el
colectivo Creando Conciencias bajo la dirección del maestro Heriberto Ramírez.
Yo personalmente estoy muy orgullosa de mis estudiantes y sobre todo de Javier. La aspiración de todo maestro es que su discípulo o discípula lo supere, ellos ya lo están logrando. Queda mucho por hacer, sobre todo la recolección de dinero para que la campaña tenga un alcance mayor en nuestro país y en el resto del mundo. Sé que contaremos con la ayuda y compromiso de todos ustedes. La juventud puertorriqueña ha dicho: ¡BASTA YA …. NO MAS INNE-CESÁREAS!
El equipo de inne-CESAREA estaba feliz esa noche. Había muchas cosas que celebrar, pero la más importante era el nacimiento de Flor Morales De Jesús, el hijo de Javier Morales, director de la campaña, y de su compañera y mano derecha Tania De Jesús. Flor nació en la mañana de ese día y, aunque todo nacimiento es glorioso, éste es muy especial pues nació por un parto vaginal después de una cesárea (innecesaria) que le realizaran a su madre para el nacimiento de su hermanita. Estamos felices, Tania lo logró, así como queremos que lo logren muchas mujeres en nuestro país. Nuestras felicitaciones.
Hace aproximadamente un año, y poco antes de fallecer, el doctor René Rolando Dávila presentó la idea a los estudiantes de aeMANI de hacer un cartel en pro de la prevención de la cesárea, un grave problema de salud pública. Con una tasa de cesáreas de 48.1% en aquel entonces, 46.3% ahora, y llevando más de 8 años la facultad de nuestro programa alertando sobre esta situación, no había duda de que algo teníamos que hacer. De ahí comenzaron ideas generales y otras más específicas sobre qué se podía hacer.
Todo estudiante que se gradúa de nuestra maestría en salud pública con especialidad en salud de la madre y el niño debe tomar como curso final el SALP 6520 – Laboratorio de la Comunidad, el cual me honro en ofrecer. En este curso el estudiante debe estudiar, diseñar y viabilizar la implantación de una estrategia de salud pública. Javier Morales se nos acercó hace muchos meses con la intención de hacer su trabajo de comunidad en un Plan para la Implantación de una Campaña de Prevención de Cesáreas. Y comenzó lo que se convirtió en el trabajo más grande e impactante que estudiante alguno de este curso haya hecho, la campaña Inne-cesarea. Javier y su equipo de trabajo, porque un salubrista NUNCA trabaja solo, lograron diseñar y validar un trabajo hermoso que incluye una canción lema y vídeo musical, afiches y opúsculos (validados por expertos), pautas en cines, televisión y radio, una excelente página de Internet, presencia en las redes sociales Facebook y Twitter, conferencias, videos educativos, y Teatro-foro, entre otras. Todo esto sin recursos económicos, porque, como decía mi suegro, “sin chavos es que es grande, con chavos cualquiera lo hace”.
La campaña inne-CESAREA es parte de los esfuerzos de la RedMadre Bebé de Puerto Rico (MBnetPR), compuesta por diferentes organizaciones que brindan servicios, educación y apoyo a la mujer en edad reproductiva y a sus hijos, hijas y la familia. Nuestras organizaciones trabajan desde la academia, la comunidad y el servicio directo. La misión de la MBnetPR es alertar y educar a la comunidad, gobierno y proveedores de servicios sobre los beneficios para el colectivo social de integrar estos cambios fundamentales para restablecer la armonía y respeto en la normalidad de los procesos fisiológicos. Las organizaciones que componen la MBnetPR son: la División de Educación y Alcancea la Comunidad del Programa de Salud de la Madre y la/el Niñ@, el Programa Educativo de Enfermeras Parteras, ambos programas de la Escuela Graduada de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico, además la Asociación de Estudiantes de Madres y Niñ@s (aeMANI), la Fundación Puertorriqueña para la Protección de la Maternidad y la Niñez (PROMANI) y la Cooperativa de la Mujer(Coopmujer).
Además del apoyo de la Red Madre Bebé de Puerto Rico,
inne-CESAREA cuenta con la colaboración de varias organizaciones en lo que
hemos denominado la Alianza inne-CESAREA. Hemos logrado la atención internacional con un
video que hasta el momento tiene más de 36,000 vistas desde su lanzamiento el
29 de febrero. Pudimos disfrutar de la interpretación de la canción lema de la
campaña interpretada por su autor, el cantante Carlos Padilla y el coro de inne-CESAREA.
Se presentaron los resultados de la campaña en cuanto a presentaciones,
cobertura de prensa, alcance de los vídeos educativos en YouTube entre otros.
Todos resultados impactantes medidos estadísticamente. Contamos con la lectura
del poema No más, un manifiesto contra la violencia obstétrica, de la escritora
y defensora de los derechos de la mujer Karla Ferrer. Dramatizado éste por el
colectivo Creando Conciencias bajo la dirección del maestro Heriberto Ramírez.Yo personalmente estoy muy orgullosa de mis estudiantes y sobre todo de Javier. La aspiración de todo maestro es que su discípulo o discípula lo supere, ellos ya lo están logrando. Queda mucho por hacer, sobre todo la recolección de dinero para que la campaña tenga un alcance mayor en nuestro país y en el resto del mundo. Sé que contaremos con la ayuda y compromiso de todos ustedes. La juventud puertorriqueña ha dicho: ¡BASTA YA …. NO MAS INNE-CESÁREAS!
Ana M. Parrilla Rodríguez, MD, MPH, FABM, LCCE
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